viernes, 25 de enero de 2013

Raymond Chandler y el cine


Tras vender los derechos cinematográficos de Adiós, muñeca y La ventana siniestra, en 1943, Paramount contrata a Raymond Chandler (1888-1959) para escribir con Billy Wilder, una adaptación del relatoLiberty, de James M. Cain. El resultado es Perdición (Double Indemnity, 1944), dirigida por el propio Billy Wilder, que les vale una nominación para el Oscar al mejor guión del año.Por la susceptibilidad y la timidez de Chandler, admite con dificultad tanto el mal trato que reciben los guionistas de la época por parte de los productores, como las lógicas intervenciones del director de la película en su trabajo. Esta situación, que se repite regularmente en todas sus colaboraciones cinematográficas, le impide realizar un trabajo más continuo en el cine.
Esta experiencia hace que cuando en 1945 vende a Metro Goldwyn Mayer los derechos de La dama del lago, lo hace con la condición de escribir personalmente el guión. Vuelve a tener problemas con el productor. La versión que él escribe no es aceptada y se niega a firmar la que finalmente dirige Robert Montgomery, en 1946.El éxito de Perdición le permite firmar un contrato con Paramount para escribir los diálogos de El povernir es nuestro (And Now Tomorrow, 1944), dirigida por Irving Pichell, y de Misterio en la noche (The Useen, 1945), dirigida por Lewis Allen, y para escribir el guión de La dalia azul (1945), dirigida por George Marshall.
Warner le compra El sueño eterno, en 1945. Gracias al trabajo en el guión de William Faulkner y en la dirección de Howard Hawks, el resultado es la mejor de las adaptaciones cinematográficas de novelas suyas. En 1946 Universal le encarga un guión original. Acepta con la condición de poderlo escribir en su casa y no tener que aparecer por los estudios. Así nace Playback, que nunca se llega a convertir en película.
Rechaza numerosas propuestas para escribir para el cine y en 1950 admite la que le hace Warner para adaptar Strangers on a Train, de Patricia Highsmith, porque Alfred Hitchcock va a dirigirla. Empieza a escribir en su casa, pero las periódicas visitas de Hitchcock para ver cómo avanza el trabajo y discutirlo, vuelven a convertirse en un problema. No se entienden, no se llevan bien y el trabajo final es un guión que no gusta a Hitchcock, que hace revisar a otros guinistas y que da lugar a Extraños en un tren (1951), que Chandler detesta.
Playback
En 1953 Raymond Chandler, a los 65 años, tras el gran éxito alcanzado con El largo adiós, la mejor de sus obras, comienza a escribir la séptima y última de sus novelas, la más cinematográfica y la única que nunca ha sido llevada al cine. El punto de partida es el guión Playback, escrito en 1947 por encargo de Universal y que continúa inédito.
A pesar de su reducido número de páginas, tarda cinco años en escribir la novela. La explicación hay que buscarla en las circunstancias que vive durante esos años: en 1954 muere su mujer, poco después vende la casa de La Jolla, donde habían vivido los últimos años, y empieza una vida itinerante, entre Estados Unidos e Inglaterra, entregado a la bebida, enamorado de mujeres mucho más jóvenes que él y jalonada de intentos de suicidio.
Esto hace que en Playback, Philip Marlowe, el famoso detective protagonista de todas sus obras, se encuentre, como el propio Chandler, considerablemente envejecido y solitario y no frene, como tenía por costumbre, los avances sexuales de lasiovencitas de ojos azules con que regularmente se encuentra y que, incluso al final, se abra la posibilidad de una boda.
Por tanto, la anécdota, como siempre narrada en primera persona, empleando un estilo de claro origen cinematográfico y con el peculiar lenguaje de su autor, todavía más que otras veces, es una excusa para que Marlowe, el claro alter ego de Chandler, aparezca como un enamoradizo, quijotesco y romántico detective, más dispuesto a defender los intereses de la joven a quien le han encargado seguir que a descubrir la intriga que se cierne a su alrededor.

domingo, 20 de enero de 2013

Philip Marlowe – Raymond Chandler

Los Ángeles, años 40, Philip Marlowe tiene 33 años y trabaja como detective privado. Durante un tiempo trabajó en la oficina del Fiscal del distrito, pero fue despedido por insubordinación. Siempre rechaza los casos de divorcio y sólo se ocupa de investigaciones razonablemente honradas: un chantaje, una esposa o un hermano desaparecidos, un seguimiento, ayudar a un ex-mafioso a escapar del Sindicato... marcan el comienzo de historias que siempre resultan más complejas de lo que parecen.

Marlowe se mueve de un lado a otro de Los Ángeles y sus alrededores, primero en un Chrysler y luego en un Olds, haciendo toda clase de preguntas a toda clase de personas. Lleva siempre encima una botella de whisky y un fajo de billetes de un dólar para ayudarles a soltar la lengua. No usa la violencia salvo como un medio para defenderse y tiene que defenderse bastante a menudo.

Su relación con los policías es ambigua, es respetado por algunos y odiado por otros.

Es moreno y robusto. Irónico, sarcástico, honesto, decente, duro, tierno, no parece conocer el miedo. Dice de si mismo que habla demasiado como muchos hombres solos.

Tiene una pequeña oficina en el Edificio Caluenga en Hollywood Boulevard. Philip Marlowe Investigaciones está escrito en negro en la puerta de cristal esmerilado. Está amueblada con tres archivadores verdes, una alfombra gastada, un sillón y una mesa. Vive en el apartamento 428 del Edificio Bristol y más tarde se traslada a una casa en Yucca Avenue en Laurel Canyon. En su tiempo libre le gusta estar en casa, jugar solo al ajedrez, tomar un trago largo y frío o fumarse una pipa con silencio y tranquilidad. Bebe bastante, aunque no hasta el punto de que el alcohol sea un problema.

En "La hermana pequeña" una chica de Manhattan (Kansas) le pide ayuda para encontrar a su hermano que trabajaba en Bay City y del que hace meses que no tiene noticias.

"He tenido demasiadas mujeres para tener una buena mujer" le dice a Anne Riordan en "El lápiz". Es quizás una excusa, ya que Marlowe desprecia a los mujeriegos. En otros lugares dice que a las mujeres que le gustaban como esposas él no les gustaba. Anne es diferente al resto de mujeres que abundan en sus libros: sincera, eficiente, colabora con él y le adora. Podría haber sido su perfecta compañera, pero el protagonista prefiere seguir su camino en solitario.

En Poodle Springs, le encontraremos casado con una millonaria que hará su vida muy diferente.

Comentario personal

Para escribir esta entrada he leído "La dama del lago" y "El lápiz" y más tarde "La hermana pequeña". Es difícil obtener un perfil físico y psicológico de Philip Marlowe. Sus casos se desarrollan en primera persona y sólo podemos deducir su personalidad de su conducta y actuaciones. El protagonista cuenta lo que hace y lo que piensa del caso, pero evita los comentarios subjetivos y las reflexiones sobre si mismo son escasas.

Chandler retrata fotográficamente lugares y ambientes. Con el recorremos un Los Ángeles que ya ha desaparecido. Una época en que los hombres llevan sombrero y encienden cerillas con la uña y las mujeres destilan elegancia a la vez que infelicidad. A pinceladas refleja los contrastes entre un mundo en guerra y unos jóvenes compitiendo con sus motoras en el lago de Puma City o los "honrados" habitantes de Bay City que ignoran que al otro lado de las vías del tren vive gente en la más absoluta miseria.

Crea unos personajes que se convertirán en arquetipos fundamentales de la novela negra: el marido honrado, la mujer fatal, el poli malo... Una policía con su propia ley, a medio camino entre el bien y el mal, como un compromiso adquirido con el mal para que este no sobrepase sus límites, utilizados por los políticos y rechazados por aquellos a quienes defienden.

La trama de "La hermana pequeña" me ha resultado muy repetitiva y lineal, da vueltas y vueltas sobre los mismos puntos e intenta sorprendernos con un truco final.


Novelas de Philip Marlowe
  1. El sueño eterno (The Big Sleep, 1939)
  2. Adiós, muñeca (Farewell, My Lovely, 1940)
  3. La ventana alta/La ventana siniestra (The High Window, 1942)
  4. La dama del lago (The Lady in the Lake, 1943)
  5. La hermana pequeña (The Little Sister, 1949)
  6. El largo adiós (The Long Goodbye, 1953)
  7. Playback /Cocktail de barro (Playback, 1958)
  8. La historia de Poodle Springs (Poodle Springs/The Poodle Springs Story, 1959) - Terminada por Robert B. Parker en 1989

Relatos cortos
  • El confidente (Finger man, 1934)
  • El lápiz (The Pencil/Marlowe Takes on the Syndicate/Wrong Pigeon/Philip Marlowe's Last Case, 1959)
Todo Marlowe (Incluye todas las novelas de Marlowe, salvo Poodle Springs, y los dos relatos cortos) 


Películas 
  • Historia de un detective (Murder my Sweet, 1944). EEUU. Director: Edward Dmytryk. Guión: John Paxton, basado en “Adiós, muñeca”. Intérpretes: Dick Powell (Marlowe), Claire Trevor (Helen Grayle/Velma Valento), Anne Shirley, Otto Kruger, Mike Mazurki (Moose Maloy)
  • El sueño eterno (The Big Sleep, 1946). EEUU. Director: Howard Hawks. Guión: William Faulkner, Jules Furthman y Leigh Brackett. Intérpretes: Humphrey Bogart (Marlowe), Lauren Bacall (Vivian Rutledge), John Ridgely (Eddie Marsh), Martha Vickers (Carmen Sternwood), Dorothy Malone, Charles Waldron (General Sternwood)
  • La dama del lago (The Lady in the Lake, 1947). EEUU. Director: Robert Montgomery. Guión: Steve Fisher. Intérpretes: Robert Montgomery (Marlowe), Audrey Totter (Adrienne Fromsett), Lloyd Nolan, Tom Tully, Leon Ames (Derace Kingsby)
  • The Brasher Doubloon, 1947. EEUU. Director: John Brahm. Guión: Dorothy Hannah, basado en “La ventana alta”. Intérpretes: George Montgomery (Marlowe), Nancy Guild (Merle Davis), Conrad Janis, Roy Roberts, Fritz Kortner, Florence Bates, Marvin Miller
  • Marlowe, detective muy privado (Marlowe, 1969). EEUU. Director: Paul Bogart. Guión: Stirling Silliphant basado en “La hermana pequeña”. Intérpretes: James Garner (Marlowe), Gayle Hunnicutt (Mavis Wald), Carroll O'Connor, Rita Moreno (Dolores Gonzáles), Sharon Farrell, William H. Daniels, H.M. Wynant, Jackie Coogan
  • El largo adiós (The Long Goodbye, 1973). EEUU. Director: Robert Altman. Guión: Leigh Brackett. Intérpretes: Elliot Gould (Marlowe), Nina Van Pallandt (Eileen Wade), Sterling Hayden (Roger Wade), Mark Rydell, Henry Gibson
  • Adiós, muñeca (Farewell, My Lovely, 1975). EEUU. Director: Dick Richards. Guión: David Zelag Goodman. Intérpretes: Robert Mitchum (Marlowe), Charlotte Rampling (Helen Grayle), John Ireland, Sylvia Miles, Anthony Zerbe, Harry Dean Stanton, Jack O'Halloran
  • Detective privado (The Big Sleep, 1978). EEUU. Director: Michael Winner. Guión: Michael Winner. Intérpretes: Robert Mitchum (Marlowe), Sarah Miles, Richard Boone, Candy Clark (Camilla Sternwood), Joan Collins, Jimmy Stewart, Oliver Reed
  • Poodle Springs, 1998. Película para TV. EEUU. Director: Bob Rafaelson. Guión: Tom Stoppard. Intérpretes: James Caan (Marlowe), Dina Meyer (Laura Jackson Parker), Joe Don Baker, David Keith
  • Marlowe, 2007. Película para TV. EEUU. Director: Intérprete: Jason O'Mara (Marlowe)

Series de TV

  • The Long Goodbye, 1954. Episodio de la serie Climax!. EEUU. Intérprete: Dick Powell (Marlowe)
  • Philip Marlowe, 1959-1960. Serie de TV de 26 episodios. EEUU. Intérprete: Philip Carey (Marlowe)
  • Philip Marlowe (Philip Marlowe, Private Eye, 1984-1986). Serie de TV de 11 episodios. Inglaterra/Canadá. Intérprete: Powers Boothe (Marlowe)
  • Red Wind, 1995. Episodio de la serie Fallen Angels. EEUU. Directora: Agnieszka Holland. Intérprete: Danny Glover (Marlowe)

El autor

Raymond Thornton Chandler nació en Chicago en 1888. Tras el divorcio de sus padres se trasladó a Londres con su madre en 1900. Estudió en el Dulwich College de Londres. Entre 1906 y 1907 vivió en Francia y Alemania. En 1907 vuelve a Inglaterra, obtiene la nacionalidad y comienza a trabajar en el Almirantazgo. Trabaja brevemente como periodista en el “Daily Express” y la "Western Gazette", escribe varios poemas, ensayos y traducciones.

Vuelve a Estados Unidos en 1912 y se instala en Los Ángeles. Desempeña varios trabajos, principalmente de teneduría de libros. En agosto de 1917 se alista en el ejército canadiense y participa en la 1ª Guerra Mundial en las trincheras de Francia, posteriormente es transferido a la Royal Air Force donde comienza su entrenamiento como piloto. Tras el armisticio vuelve a Estados Unidos.

En 1919 comienza su relación con Pearl Cecily (Cissy) Pascal, casada y 18 años mayor que él, que pronto se divorciará de su marido. A la muerte de la madre de Chandler, que se oponía a su relación, contraen matrimonio en 1924.

Trabaja para Dabney Oil Syndicate desde 1922 y pronto asciende a Vicepresidente. Diez años después es despedido a causa de su alcoholismo, absentismo y acoso a su personal.

A partir de 1933 comienza a escribir relatos cortos para la revistas pulp como "Black Mask" y "Dime Detective". Con 50 años, escribe “El sueño eterno”. Al comienzo de 2ª Guerra Mundial intenta alistarse de nuevo en el ejército, pero es rechazado. En 1943 firma un contrato como guionista en Hollywood y junto con Billy Wilder realiza la adaptación de Double Indemnity (Perdición) de James Cain. En 1945 escribe el guión de The Blue Dalia (La dalia azul), tras un periodo de abstinencia, incapaz de escribir, vuelve al alcohol para recuperar la inspiración.

En 1954 muere su mujer y Chandler se refugia en la bebida y sufre depresiones que desembocan en intentos de suicidio. En los años posteriores viaja a Chicago, Nueva York, Londres, Madrid y Tánger. Es hospitalizado frecuentemente a causa de su alcoholismo y tiene problemas de impuestos con los gobiernos de EEUU e Inglaterra. Muere de una neumonía en La Jolla, California el 26 de marzo de 1959. En 1989 Robert B. Parker, el autor de Spenser, terminó la obra inacabada Poodle Springs.

Otros libros:

Relatos cortos 
  • Los chantajistas no disparan / Los chantajistas no matan (Blackmailers Don't Shoot, 1933)
  • Smart-Aleck Hill, 1934
  • Asesino bajo la lluvia /Asesino en la lluvia (Killer in the Rain, 1935)
  • Gas de Nevada (Nevada Gas, 1935)
  • Sangre española (Spanish Blood, 1935)
  • Guns at Cyrano's, 1936
  • El hombre que amaba a los perros (The Man Who Liked Dogs, 1936)
  • Noon Street Nemesis / Pick-Up On Noon Street, 1936
  • Peces de colores (Goldfish, 1936)
  • El telón (The Curtain, 1936)
  • ¡Busquen a esa muchacha! (Try the Girl, 1937)
  • El jade del mandarín (Mandarin's Jade, 1937)
  • Viento rojo (Red Wind, 1938)
  • The King in Yellow, 1938
  • Blues de Bay City / Tristezas de Bay City (Bay City Blues, 1938)
  • The Lady in the Lake, 1939
  • Pearls Are a Nuisance, 1939
  • Los problemas son mi negocio (Trouble Is My Business, 1939)
  • I'll Be Waiting, 1939
  • La puerta de bronce (The Bronze Door, 1939)*
  • No hubo crimen en las montañas (No Crime in the Mountains, 1941)
  • El rapé del profesor Bingo (Professor Bingo's Snuff, 1951)*
  • Verano inglés (English Summer, 1957)* 
Varios de estos relatos cortos, protagonizados por los detectives Carmady, Mallory, John Dalmas, fueron "reutilizados" al escribir sus novelas de Philip Marlowe.

Otros
  • Perdición (Double Indemnity, 1944) - Guión escrito con Billy Wilder, basado en la novela de James M. Cain
  • El simple arte de matar (The Simple Art of Murder, 1944 – revisado en 1950) - ensayos y relatos cortos
  • Writers in Hollywood, 1945 - Artículo
  • La Dalia Azul (Blue Dalia, 1945) - Guión original
  • Oscar Night in Hollywood, 1948 – Artículo
  • Strangers on Train, 1951 - Guión escrito con Czenzi Ormonde, basado en la novela de Patricia Highsmith
  • Una pareja de escritores (A Couple of Writers, 1951) - autobiográfico
  • Ten Per Cent of Your Life, 1952
  • El simple arte de escribir. Cartas y ensayos escogidos (The Raymond Chandler Papers: Selecter Letters and Non-Fiction, 1909-1959)
Fuente: Alice Silver

martes, 3 de julio de 2012

Marlowe, anatomía de un duro

Decía Raymond Chandler, no sin afectación, que no creía que a su amigo Philip Marlowe le interesara mucho saber si era dueño o no de una mente madura. Reconocía que ése tampoco era un tema que le preocupara a él… inventor de Marlowe. También se animaba a opinar que, si estar en desacuerdo con una sociedad corrupta es ser inmaduro, luego su detective era severamente inmaduro. Marlowe fue para los lectores que iban más allá de la peripecia de las novelas que lo tenían como protagonista, generalmente “inmaduros”, un consuelo, un sueño soñado e irrealizado, como todo ideal utópico, el del perdedor ganado para la causa. Chandler hizo que Marlowe naciera en Santa Rosa, al norte de San Francisco, una pequeña localidad que se hizo conocida porque en sus calles fue filmada La sombra de una duda, de Hitchcock, con Joseph Cotten, un rostro que bien pudo aportar algo al de Marlowe, no descripto en ninguna de las siete novelas que protagoniza ni en los cuentos donde aparece, el más cercano a la ironía con la que Marlowe nos hace reír. Varios actores lo encarnaron en las versiones cinematográficas, pero los que nos hacen ensoñar la verdad o sus cercanías fueron Humphrey Bogart en El sueño eterno (1946) y Robert Mitchum en Adiós, muñeca (1975), dos extremos que sólo confluyen en un suave escepticismo y el modo de fumar y beber. Chandler quería a Cary Grant para su personaje, se equivocaba. Pero entre muchas verdades Chandler formulaba una significativa: «El detective de mis novelas es una creación ilusoria que vive y habla como un hombre verdadero. Hasta puede ser realista en muchos sentidos menos en uno: en la vida real, tal y como la conocemos, un hombre como él no sería detective privado». Haciendo de Marlowe un detective privado, su autor evita la necesidad de justificar sus contingencias. Un personaje imposible, acaso el más real, el más humano de cuantos habitan la literatura policial, que es un mundo, un espacio de corroboración y aceptación del miedo y la sed de justicia. El lector se compromete con Philip Marlowe y se hace una idea de sus soledades y los ritos inconstantes con que trata de paliarla, sin quejarse. Cuando empieza a protagonizar las novelas de Chandler, Marlowe tiene poco más de 30 años. En la última, Playback , se acerca a los 50; envejece como si no fuera un personaje, más bien como su autor. Como personaje es ingrávido, pero sabemos que mide algo más de un 1,80 m y pesa 93 kilos, un tipo alto para la época, pesado pero ágil, al menos en El sueño eterno y Adiós muñeca . Después, con el desencanto se hará más reflexivo y por lo tanto menos raudo: en El largo adiós pone en funcionamiento extremo su cabeza a la vez que muestra sus sentimientos; allí tiene más la cara que le prestó Mitchum que la de Bogart. Chandler se ocupa de darnos a entender que su Philip no se muestra como un duro, pero en todas sus novelas, salvo quizá en Playback , nos indica que si le hacen cosquillas, o el caso lo requiere, puede ser tan extremo como Sam Spade, el desenvuelto detective de Dashiell Hammett también interpretado por Bogart. En casi todas sus apariciones alude a unos anteojos de sol con marco oscuro, pero no es una particularidad porque en Los Angeles los usaba todo el mundo. Viste con sobriedad, pero sin refinamiento porque no tiene dinero para gastar en ropa; también suele aludir al piyama, quizá una agudeza del autor que así confiere a su noche cotidiana un grado de vulnerabilidad que no pueden paliar ni la lengua afilada ni las armas de las que se sirve con moderación: una Lüger al principio, varios revólveres Colt y una misteriosa Browning, pistola belga de gran fama. Marlowe, que nos relata sus propias historias en primera persona, nunca se detiene a limpiar sus armas, ni las considera custodia de su seguridad personal. Entre sus confesiones está la del entusiasmo por el ajedrez, que no juega con nadie, sino contra un libro de jugadas que le permite intervenir en una partida de campeonato entre Gortchakoff y Meninkin (ambos ajedrecistas imaginarios), que resulta en tablas después de setenta y dos movimientos. Tal es la afición de Marlowe que sólo en Adiós muñeca no alude a las piezas y el tablero. Cuando se dispone a jugar también prepara una pipa, placeres de hombre solo; terminada la partida puede servirse un vaso de whisky; la bebida que él mismo hará famosa, el gimlet , aparecerá tardíamente y en la mejor novela de Chandler, El largo adiós ; una combinación de lima y gin que compartirá con su amigo Terry Lennox. Marlowe también fuma cigarrillos, sobre todo en presencia de mujeres: ama el género pero por alguna razón no dicha está desencantado y se siente atraído “generalmente por razones carnales”, aunque llegará a enamorarse. ¿Dónde vive Philip Marlowe? ¿Dónde se repite, reflexiona, juega al ajedrez y se pone el piyama? En El sueño eterno , según insinúa Chandler en Raymond Chandler Speaking , vivía en un departamento de un ambiente con una cama plegable contra la pared y de las que en la parte baja tienen un espejo. Después pareció haberse mudado a un departamento que se parece al que en aquella novela ocupaba un personaje llamado Joe Brody. Chandler opina que si se trata de la misma vivienda Marlowe la ocupa porque habiéndose cometido en ella un homicidio, el alquiler es bajo. Finalmente lo encontramos en una casa en Laurel Canyon, en la avenida Yucca. En cuanto a su oficina, allí donde responde al teléfono y recibe clientes (inquietantes son siempre las apariciones de mujeres), está ubicada en un sexto piso y es modesta. No tiene secretaria y, aunque en la última novela se insinúa que acaso sí en el futuro, la intención quedó trunca con la muerte del autor y, en consecuencia, la desaparición de Marlowe. Reapareció en cine y en la primera novela de Osvaldo Soriano, pero siempre a modo de espectro. Marlowe era carne en manos de Raymond Chandler y de sus apasionados lectores, que son relectores y atesoran citas y rememoraciones. Es tan real Marlowe que el desarrollo de sus casos, y la consabida resolución, tiene importancia accesoria; más queremos saber cómo es, como respira y duerme, cómo fuma y contesta los ingeniosos engaños de clientes y policías, que cómo termina el asunto. Porque en realidad no queremos que termine, nos gusta estar con él e intuir qué va a decir, cómo va a reaccionar. Para el lector de novelas policiales, Marlowe fue una revelación que lo alejaba de las deducciones inteligentes y británicas y lo acercaba al clima salvaje de las novelas realistas estadounidenses, Marlowe bien podría estar inserto en la multitud de Manhattan Transfer , de John Dos Passos y, ciertamente, se proyecta en el Lew Archer de Ross McDonald, a quien imaginamos menos intenso y más pulcro, y en los protagonistas suicidas de Charles Williams o los de Horace McCoy. A los frecuentadores de Marlowe les sucede algo extraño con las novelas de esos autores, siempre aparece la sombra de aquel personaje que en la vida real no hubiera sido detective privado, pero nunca su rostro, conjetural como el ajedrez.

Fuente

sábado, 12 de junio de 2010

viernes, 11 de junio de 2010

Chandler Movies

Movies Written By Chandler

Double Indemnity (1944)

Starring: Fred MacMurray, Barbara Stanwyck
Director: Billy Wilder
Producer: Joseph Sistrom
Screenplay: Chandler and Billy Wilder

And Now Tomorrow, Paramount, 1944
Starring: Alan Ladd and Loretta Young
Director: Irving Pichel
Producer: Fred Kohlmar
Screenplay: Chandler and Frank Partos

The Unseen, Paramount, 1945
Starring: Joel McCrea, Gail Russell, and Herbert Marshall
Director: Lewis Allen
Producer: John Houseman
Screenplay: Chandler and Hagar Wilde

Blue Dahlia (1946)
Starring: Alan Ladd, Veronica Lake
Director: George Marshall
Producer: John Housemane

Strangers on a Train (1951)
Starring: Farley Granger, Ruth Roman
Director: Alfred Hitchcock


Movies based on Chandler's Novels

The Falcon Takes Over, RKO, 1946
Screenplay: Lynn Root and Frank Fenton
Based on Farewell, My Lovely

Time To Kill, 20th Century-Fox, 1942
Screenplay: Lynn Root and Frank Fenton
Based on The High Window

Murder, My Sweet, Paramount, 1945
Starring: Dick Powell
Director: Edward Dmytryk
Screenplay: John Paxton
Based on Farewell, My Lovely

The Big Sleep (1946)
Starring: Humphrey Bogart, Lauren Bacall
Director: Howard Hawks

Lady in the Lake (1946)
Starring: Robert Montgomery, Lloyd Nolan
Director: Robert Montgomery

The Brasher Doubloon, 20th Century-Fox, 1947
Screenplay: Dorothy Hannah
Based on The High Window

Marlowe (1969)
Starring: James Garner, Gayle Hunnicutt
Director: Paul Bogart
Based on The Little Sister

The Long Goodbye (1973)
Starring: Elliott Gould, Sterling Hayden
Director: Robert Altman

Farewell, My Lovely, Avco Embassy, 1976
Starring: Robert Mitchum, Charlotte Rampling
Director: Dick Richards
Screenplay: David Z. Goodman

The Big Sleep (1978)
Starring: Robert Mitchum, Sarah Miles
Director: Michael Winner

miércoles, 9 de junio de 2010

Philip Marlowe, desencantado y ácido

Philip Marlowe es un personaje con un origen poco prestigioso: las revistas baratas de narrativa criminal. La biografía de Marlowe se encuentra dispersa en sus libros. Nació en la ciudad de Chicago y murió en La Jolla, California. Jamás habló de sus padres y después de coquetear con varias mujeres, a veces con riesgo para su vida, terminó por casarse; antes de convertirse en detective privado, trabajó como investigador de una compañía de seguros y otra petrolera, como periodista y ayudante de un fiscal en Los Angeles, un empleo que perdió por mostrarse eficaz "en un sitio en que eficiencia era lo menos que le importaba al que estaba a cargo". Marlowe surgió de otros personajes que protagonizaron relatos anteriores de Chandler y, sobre todo, como decantación de una voz narrativa de extraordinaria eficacia. La narración en primera persona es una de las claves de su fuerza, tanto por el efecto de proximidad que se produce con el lector como porque condensa el programa estético del autor: una situación en la que el misterio se develara por medio de la exposición y la comprensión de un único personaje. En "El confidente" puede encontrarse el abecé del escritor y su personaje. Marlowe es testigo en un juicio por asesinato que involucra a un político ligado con la prostitución y el juego; pese a las pruebas la justicia desiste de la acusación. Una mujer atractiva y peligrosa lo lleva al centro de una telaraña en la que intentan adjudicarle un crimen. El orden podrá ser restablecido, sin que necesariamente intervenga la justicia, "un mecanismo imperfecto"; y es un orden aparente y frágil, permeable al dinero y a los manejos de los poderosos. Chandler elaboró su visión del género a partir de la obra de Dashiell Hammett y dio forma así a una ruptura en el policial. La novela de enigma cedió lugar a un relato en que la historia era más importante que el misterio y donde los personajes hablaban con el lenguaje de la calle. La figura de Marlowe fue central en ese desplazamiento, al mostrar la irrealidad del detective aficionado, el que resolvía los casos en base a la deducción y la lógica. Sin embargo, en literatura no hay progreso, y algunas variantes actuales del policial retornan al antiguo relato de misterio. Con sus crímenes remotos, y sus rompecabezas laboriosamente construidos, novelas como Los hombres que no amaban a las mujeres , de la trilogía Millenium (Stieg Larsson), y Las marismas , del escritor islandés Arnaldur Indridason, vuelven a poner los enigmas en un jarrón veneciano, como decía Chandler para criticar los argumentos de la novela tradicional. El realismo no hizo más verosímil a la novela negra norteamericana. El propio Chandler reconocía que, pese al carácter de sus historias, Marlowe era un personaje de fantasía y que los investigadores de la vida real resultaban más prácticos, y menos interesantes. Era difícil pensar que un detective ayudara a escapar a un prófugo de la justicia, como hace Marlowe en El largo adiós , o que siguiera a un ex presidiario demente en la búsqueda de una mujer, como ocurre en Adiós, muñeca . El sentido del fracaso y la conciencia que impulsan a Marlowe –una conciencia individual que desenmascara aquello que se le pone delante–. Pero son esas actitudes y esos rasgos lo que hicieron convincente al personaje, no su mayor o menor adecuación con algún modelo. La conciencia de Marlowe dispara frases que, tantos años después, siguen interpelando a los lectores: "Tenemos mafias y sindicatos del crimen y asesinos a sueldo porque tenemos políticos corruptos y a sus secuaces en el ayuntamiento y en la asamblea legislativa. El delito no es una enfermedad, es un síntoma", dice el detective en el final de El largo adiós.

Fuente

lunes, 24 de mayo de 2010

El largo adiós


La ironía más melancólica es la que destila el interior del detective Philip Marlowe. Nace de la lucidez sobria de su voz en off, que como una serpiente desenvolviendo sus anillos, lentamente, antes de atacar, sacude su brillo triste como si fueran gotas de agua sobre el parabrisas de un coche, aparcado en cualquier parte y esperando, siempre esperando, aún en medio de la acción, que es lo que menos importa de este y de cualquier otro de sus libros. Existe una anécdota durante el rodaje de “El sueño eterno”, otra de sus novelas. Su director, Howard Hawks, tenía dudas sobre quién había matado a uno de los personajes y llamó al autor del libro creyendo solucionarlo. Pero Chandler le respondió que él tampoco lo sabía y que eso era lo que menos importaba.Es decir en sus historias (y quizá El largo adiós es la más representativa) la trama es secundaria, a pesar de vestirse con la ropa de una novela policíaca. No en vano este tipo de historias fue llamado novela negra por los franceses, que para algunas cosas son ciertamente sutiles. Negra por el trasfondo oscuro, sucio y turbio que se desliza bajo la superficie de la dorada California (su escenario preferido). Negra por el espíritu de Marlowe que mira las cosas atravesándolas, con una constatación triste y poderosa, o bien dándoles la vuelta como a un guante. Negra por su atmósfera de claroscuro, fluido pero espeso como la tinta y la sangre. Sueños envolviendo vidas como un abrigo viejo, y vidas masacradas por los sueños más altos. Las raíces de su apasionado hechizo se deslizan por raíles de lucidez nostálgica, huellas de pisadas como marcas de sueños rotos, abrigos de piel sobre pieles desnudas, juegos de espejos enfrentados, acciones inútiles, alcantarillas luminosas y jaulas de oro. Estelas de princesas podridas, pistolas hermanas, calor sucio y tormentas con la tensión de planetas entrechocando al amanecer. Polvo y viento, ginlet (aquí sale la perfecta receta para este cóctel) con sabor a humo, caras cruzadas por sombras, piscinas taciturnas y carretera infinita. Y siempre un final de preguntas sin respuestas. Marlowe: “Después partí. En la frontera nadie me dirigió ni una mirada, como si mi rostro tuviera tanta importancia como las manecillas de un reloj”.

Fuente: Wakan

domingo, 23 de mayo de 2010

El sueño eterno por Howard Hawks



La escribió en tan sólo 3 meses cuando tenía 50 años y el argumento provenía en parte de algunas de sus historias cortas. El General Sternwood llama a Marlowe para decirle que Rusty Regan, el marido de su hija mayor, Vivian, ha desaparecido, y le contrata para descubrir quien le ha intentado hacer chantaje con las indiscreciones cometidas por su hija pequeña Carmen. Marlowe observa la tienda de pornografía de Geiger, el chantajista, y le sigue hasta su casa. En casa de Geiger descubre a Carmen que está drogada y posando para una sesión pornográfica y Geiger muerto. Después de llevar a Carmen a su casa, Marlowe descubre que un tal Brody se ha llevado los libros y fotos de Geiger. Entre tanto el chofer de los Sternwood y asesino de Geiger aparece muerto y aparentemente parece un suicidio. En el apartamento de Brody, Marlowe encuentra fotografías robadas de Carmen y a Carmen que aparece allí e intenta disparar a Brody aunque no llega a hacerlo porque unos minutos más tarde Carol Lundgrin, el amante homosexual de Geiger, aparece y dispara a Brody. Esto cierra el círculo de chantaje pero Marlowe empieza a rastrear la desaparición de Rusty Regan. Empieza con Eddie Mars, el propietario de un club de juego que se encuentra con Marlowe cuando estaba merodeando en las cosas de Geiger. Regan se había fugado con la mujer de Mars; además Vivian Sternwood tenía alguna conexión con Mars. Al mismo tiempo las dos hermanas Sternwood tratan de seducir a Marlowe pero él las rechaza. Harry Jones, un pequeño criminal le dice a Marlowe que él y su novia, Agnes, saben donde está la mujer de Eddie Mars. Lash Canino, el asesino a sueldo alquilado por Mars, envenena a Jones pero Marlowe encuentra a Agnes y le da posibles direcciones donde podría estar Mrs. Mars. Cuando Marlowe llega, Canino le golpea y le amordaza junto con Mrs. Mars. Ella libera a Marlowe y dispara a Canino cuando llega el asesino entonces Marlowe va a casa de los Sternwood y el general le pide que encuentre a Rusty Regan. Cuando se va, Marlowe descubre que Carmen Sternwood ha matado a Regan. Vivian le dice a Marlowe que ella les había dicho a Mars y a Canino que llevaran el cuerpo de Regan a un pozo de petróleo abandonado. Marlowe obliga a Vivian a que interne a su hermana Carmen en un psiquiátrico y el le da la información al General. La combinación de historias para componer The Big Sleep provienen de "Killer in the Rain", y de "The Curtain", junto a pequeños detalles de "Mandarin ´s Jade" y "Finger Man". En un sentido, toda la ficción temprana de Chandler que caracterizó a Mallory en su primera historia "Blackmailer ´s Don´t Shoot" (1933) y Carmady que aparece por primera vez en "The Man Who Liked Dogs" (1936), nos llevan a lo que luego será Marlowe. La base sólida de The Big sleep es la caracterización de Marlowe y la forma de escribir de Chandler. Robert Skinner nos dice que la primera vez que leyó The Big Sleep le llamó la atención el diálogo, los extraños cambios de argumento y el fascinante y a la vez peculiar reparto de personajes. El concepto de caballero errante que defiende su honor es según Skinner el tema central en toda la obra de Chandler. No es casual que el nombre de su héroe sea Mallory y que su héroe más conocido se llame Marlowe. Es indudable que aquí hay ecos de su educación clásica recibida en Inglaterra al final de la era Eduardiana. Sin embargo también hay que decir que Chandler recibió críticas. En A Catalogue of Crime Jacques Barzun y Wendell Hertig Taylor dedican gran parte de la introducción a refutar lo que Chandler critica en su obra The Simple Art of Murder donde dice que la historia clásica de detectives carece de verosimilitud. Estos críticos no piensan que Chandler adquiera más realismo en sus historias y les parece increíble que su héroe, Philip Marlowe, no tenga interés por el dinero y que siga con vida a pesar de disparos y golpes. Sin embargo ensalzan su trabajo sobre todo en The Big Sleep, Farewell, My Lovely y The Lady in the Lake, que según ellos es su obra maestra.

La ventana alta

En un principio el título de esta obra era The Brasher Doubloon, que Chandler termina en septiembre de 1941. Envía el manuscrito a Sanders, uno de sus editores, que lo rechaza de plano y ni siquiera se lo manda a Knopf, que era quien decidía finalmente si se editaban los libros o no. Chandler lo revisa y reescribe y lo termina en 6 meses. The High Window es una novela transitoria. Sus frecuentes intrusiones como autor y la parodia indican su ansiedad por llevar el género más allá, por hablar de forma demasiado directa. Hay atisbos de lo que luego serán sus obras posteriores. Esta novela muestra un mayor interés por el argumento. El argumento de The High Window es original. Hay algunas características de The Big Sleep pero mejor integradas. Mrs. Murdock contrata a Marlowe para que encuentre el Brasher Doubloon (moneda antigua de gran valor). La nuera de Mrs Murdock, Linda Conquest, se lo ha llevado y quiere que lo encuentre. También quiere el divorcio de su hijo, Leslie Murdock, pero sin negociación. Y a partir de aquí se desarrolla toda la trama. Merle Davis, la secretaria personal de Mrs. Murdock, tímida y con cierta neurosis sexual, hasta el punto de odiar a los hombres, ayuda a Marlowe con ciertas pistas como los nombres de los amigos de Linda Conquest: Lois Magic y Loius Vannier. Leslie Murdock va a ver a Marlowe y le dice que debe $12.000 al chantajista Alex Morny. Marlowe descubre que Morny está casado con Lois Magic y viven en Bel Air. Marlowe va allí pero no descubre nada. Marlowe visita a Elisha Morningstar, una coleccionista de monedas, que había llamado a Mrs. Murdock para hablarle de la moneda antigua que estaba buscando. Después de varios asesinatos y de que la policía apremiara a Marlowe, la verdad sale a la luz cuando Marlowe se enfrenta a Leslie, que confiesa haber robado la moneda para hacer una réplica. Pretendía que Phillips, su cómplice, se la vendiera a Morningstar para que ésta llamara a Mrs. Muerdock para comprobar su autenticidad. Pero Vannier, uno de los amigos de Conquest, mata a Phillips y a Morningstar cuando ve que no le dan la moneda original. Leslie mata a Vannier. Al final Mrs. Murdock recupera la moneda. La estructura y el significado de los diálogos quedan bien sentados en The High Window. Sus valores más relevantes son su rapidez y su originalidad, un poco de virilidad y suavidad en forma y tono.

La hermana menor

En esta obra Chandler vuelve a un tema que ya había tocado en The High Window: por qué los emigrantes pierden su virtud americana cuando van a Los Angeles y la respuesta que nos muestra en esta obra es que se debe al ansia de dinero. En esta obra los emigrantes son los Quest, de Manhattan, Kansas. Orfamay, auxiliar de clínica, contrata a Marlowe para que encuentre a su hermano Orrin, un fotógrafo que ha desaparecido en Los Angeles. Con este planteamiento se desarrolla el argumento de esta obra introduciendo personajes diversos y encadenando hechos que nos llevaran al desenlace de la obra con tres muertes: Orrin, Lagardie, un médico emigrante de Cleveland y su ex-mujer, Dolores. Los críticos consideran The Little Sister como una crítica social en contra de la civilización moderna que pone en boca de sus personajes. También aparece en esta obra el tema de la decadencia moral en Los Angeles representada por los emigrantes que vienen de Kansas. The Little Sister es una obra que según su propio autor está escrita con mal humor. Es un poco la recopilación de experiencias que tuvo Chandler en Hollywood. Chandler dice que la obra no es pura ficción y que incluso hay personajes reales que conoció allí. Además está el devastador punto de vista de Chandler sobre Los Angeles que se centra ahora en Hollywood y se añade un punto de vista del medio oeste representado por Orfamy Quest, la hermana pequeña procedente de Manhattan, Kansas. Según algunos críticos esta es la mejor novela de Chandler, ya que es el fruto de sus años en Hollywood y por tanto es una experiencia vivida por lo menos en cuanto a algunos personajes se refiere.

Playback

Es su última y claramente su peor novela. Empezó siendo un guión para una película en 1947 donde combina parte de los argumentos de sus historias cortas "Guns at Cyrano ´s" (1936) y “I´ll Be Waiting” (1939). Pero no se llegó a hacer la película y Chandler lo retoma para escribir Playback. El argumento es que el abogado Clyde Umney contrata a Marlowe para seguir a Eleanor King. Marlowe la sigue y la vigila y viaja donde ella va. Le golpean, escucha conversaciones de chantajes, hay varios asesinatos. Es en esta obra donde Marlowe tiene una primera relación más específica con una mujer, Linda Loring, aunque en The Long Goodbye ya tuvo algun contacto. De hecho la obra termina con la llamada de teléfono de Linda que le pide que se case con ella y que vaya a buscarla a París. Pero Marlowe le dice que mejor que venga ella a Los Angeles y le manda el billete para que vuelva. En esta época escribir le resulta duro a Chandler pero finalmente publica esta obra, Playback. Esta obra ha sido casi unánimemente condenada; es más corta que las otras, es muy diferente a las otras. Esto se debe a que en el guión de la película que escribió Chandler y al que hacemos referencia anteriormente, no aparece Marlowe y ocurre en Vancouver. Pero además en esta obra Chandler muestra signos de cansancio y de indulgencia.

Chandler, el escritor

Hacia 1908 Chandler se volvió a encontrar con amigos de su colegio de Dulwich que también querían abrirse camino en la literatura y se unió a un club de antiguos alumnos y pasaba mucho tiempo en Bloomsbury. Vivía con su madre en un apartamento y esto le presionaba para tener un empleo pronto y serio. Primero trabajó como reportero de The Daily Express pero le despidieron. Luego el tío Thornton le proporcionó otro trabajo en The Westminster Gazette uno de los periódicos más influyentes de Londres. Su jefe, J.A. Spender, fue el primero en ser amable con él. Uno de los más famosos contribuidores de la gaceta era el sátiro H.H. Munro conocido como Saki y fue una influencia muy importante para Chandler en cuanto a parodia y sátira se refiere. Ya en esta época empezó a escribir poemas que eran parecidos en forma y estilo así como en el tema. Escribía en cuartetos o sestetos con rima fuerte en abab. Utilizaba arcaísmos, refranes y poca creatividad en la sintaxis. Entre 1911 y 1913 publicó 12 ensayos y reseñas en Academy. Son altamente críticos y versan sobre el arte de escribir y el de ser escritor.

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Filmography

1. Trouble Is My Business (details only on IMDbPro)
1. Marlowe (2007) (TV) (characters)
2. Mazaný Filip (2003) (character)
... aka "Smart Philip" - International (English title)
3. Poodle Springs (1998) (TV) (book)
4. Once You Meet a Stranger (1996) (TV) (screenplay "Stranger on a Train") (teleplay)
5. "Fallen Angels" (2 episodes, 1993-1995)
- Red Wind (1995) TV episode (story)
- I'll Be Waiting (1993) TV episode (story)
6. Proini peripolos (1987) (excerpt)
7. "Philip Marlowe, Private Eye" (11 episodes, 1983-1986)
- Red Wind (1986) TV episode (novels)
- Trouble Is My Business (1986) TV episode (novels)
- Guns at Cyrano's (1986) TV episode (novels)
- Pickup on Noon Street (1986) TV episode (novels)
- Spanish Blood (1986) TV episode (novels)
(6 more)
8. The Big Sleep (1978) (novel)
9. Farewell, My Lovely (1975) (novel)
10. Double Indemnity (1973) (TV) (1944 screenplay)
11. The Long Goodbye (1973) (novel "The Long Goodbye")
12. Marlowe (1969) (novel "The Little Sister")
13. "Storyboard" (1 episode, 1961)
- I'll Be Waiting (1961) TV episode (story)
14. "Philip Marlowe" (26 episodes, 1959-1960)
- You Kill Me (1960) TV episode (character)
- Last Call for Murder (1960) TV episode (character)
- Murder Is Dead Wrong (1960) TV episode (character)
- Murder Is a Grave Affair (1960) TV episode (creator)
- Murder by the Book (1960) TV episode (character)
(21 more)
15. "77 Sunset Strip" (1 episode, 1958)
- One False Step (1958) TV episode (screenplay)
16. "Schlitz Playhouse of Stars" (1 episode, 1957)
... aka "Herald Playhouse" - USA (syndication title)
... aka "Schlitz Playhouse" - USA (new title)
... aka "The Playhouse" - USA (syndication title)
- Tower Room 14-A (1957) TV episode (story)
17. "Climax!" (2 episodes, 1954)
... aka "Climax Mystery Theater" - USA (alternative title)
- The White Carnation (1954) TV episode (story)
- The Long Goodbye (1954) TV episode (novel)
18. "Lux Video Theatre" (1 episode, 1954)
... aka "Summer Video Theatre" - USA (summer title)
- Double Indemnity (1954) TV episode (previous screenplay)
19. "Studio One" (2 episodes, 1951-1953)
... aka "Studio One Summer Theatre" - USA (summer title)
... aka "Studio One in Hollywood" - USA (new title)
... aka "Summer Theatre" - USA (summer title)
... aka "Westinghouse Studio One" - USA (alternative title)
... aka "Westinghouse Summer Theatre" - USA (summer title)
- The King in Yellow (1953) TV episode (story)
- The King in Yellow (1951) TV episode (story)
20. Strangers on a Train (1951) (screenplay)
... aka "Alfred Hitchcock's Strangers on a Train" - USA (complete title)
21. "Nash Airflyte Theatre" (1 episode, 1951)
- Pearls Are a Nuisance (1951) TV episode (story)
22. "Robert Montgomery Presents" (1 episode, 1950)
- The Big Sleep (1950) TV episode (story)
23. "The Philco Television Playhouse" (1 episode, 1949)
... aka "Arena Theatre" - USA (new title)
... aka "Repertory Theatre" - USA (new title)
... aka "The Philco-Goodyear Television Playhouse" - USA (new title)
- The Little Sister (1949) TV episode (story)
24. The Brasher Doubloon (1947) (novel "The High Window")
25. Lady in the Lake (1947) (novel)
26. The Big Sleep (1946) (novel "The Big Sleep")
27. The Blue Dahlia (1946) (written by)
28. The Unseen (1945) (writer)
29. Murder, My Sweet (1944) (novel)
30. And Now Tomorrow (1944) (writer)
31. Double Indemnity (1944) (screenplay)
32. Time to Kill (1942) (novel "The High Window")
33. The Falcon Takes Over (1942) (novel "Farewell, My Lovely")

Fuente: IMDb

Todo Marlowe

Novelas:

• El sueño eterno (1939). El detective investiga el chantaje a un anciano millonario, el coronel Sternwood, que vive inmóvil en su sillón de ruedas, en una lujosa mansión californiana con sus hijas, Carmen y Vivian, que le causan graves quebraderos de cabeza. Lo que parecía una desavenencia familiar de poca importancia empieza a complicarse con la aparición de un cadáver y un negocio de libros pornográficos.

• Adiós, muñeca (1940). Marlowe sigue al gigante Moose Malloy en la búsqueda desesperada de su “pequeña Velma”, pero termina enredándose en las turbulencias de un hampón. Las investigaciones que lleva a cabo Marlowe le colocan ante situaciones peligrosas, ya que tiene que enfrentarse a personajes oscuros y de dudosa honestidad. En estas circunstancias no le resultará nada fácil cumplir con su misión.

• La ventana alta (1942). Esta vez, Marlowe persigue el rastro de una moneda, el Doblón Brasher, valorado en una fortuna para acabar donde suele: en las alcantarillas del engaño, la violencia y el delito. El detective, entre otras cosas, irá descubriendo una trama sórdida que puede desembocar en lo más inesperado. Si no, que se lo pregunten a la señora Murdock.

• La dama del lago (1943). La corrupción y el crimen se desencadenan tras la desaparición de una mujer sin atributos, Crystal Kingsley, quien envió una nota desde El Paso a su marido, el empresario Derace Kingsley, donde le informaba de su intención de obtener el divorcio en México y casarse con Chris Lavery, un casanova de Beverly Hills.

• La hermana pequeña (1949). Una furibunda disección de la industria hollywoodiense. “Era una muchachita menuda, pulcra, de aspecto bastante relamido, con pelo castaño liso y muy repeinado [...]. No llevaba maquillaje, ni pintura de labios ni joyas. Las gafas sin montura le daban un aire de bibliotecaria”. Tal es Orfamay Quest, la hermana pequeña que, sorprendentemente, introducirá a Philip Marlowe en uno de los casos más complicados de su carrera.

• El largo adiós (1954). “La primera vez que le eché los ojos encima, en el interior de un Rolls Royce Silver Wraith, junto a la terraza de Los Bailarines, Terry Lennox estaba borracho”. Así comienza esta novela, cima de Chandler y del género negro. En estas breves líneas se resume todo lo que se necesitará saber de Lennox: lujo, dinero y desgracia. Al rico borracho, le acusarán de matar a su esposa, Sylvia. A la vez que a Marlowe le piden que cuide de Roger Wade. Y conoce a Linda Loring.

• Playback (1954). La última aparición de Philip Marlowe. Contratado por el abogado Clyde Umney para seguir a una bella y misteriosa mujer, Eleanor King, absuelta del cargo de asesinato de su marido alcohólico, el detective, que muestra signos de cansancio e indulgencia, se ve envuelto en una trama de chantajes.

Relatos:

• El confidente (1934). Canales, el propietario de un garito de juego, le dije a Marlowe: “Creo que es usted un poli, un poli listo”. Y éste le contesta: “No, soy un detective –dije–. Y no demasiado listo. No se deje engañar por mi cara de astuto. Es cosa de familia”. La primera historia de Marlowe. La primera vez que recibe un culatazo. Y la primera vez que se tropezará con una hermosa mujer fatal. Y un jugador tramposo que aparece asesinado.

• El lápiz (1961). “Mi cuento –según relata el propio Chandler– trata de un tipo que intenta salirse de la organización de la Mafia pero sabe demasiado y alguien le dice que han enviado a un par de profesionales a matarlo. No tiene a nadie a quién pedir ayuda, así que va a ver a Marlowe”. El problema es qué puede hacer.

Fuente: Serie Negra

Nota biográfica


Chandler creció y fue educado en Inglaterra tras el divorcio de sus padres. En el Dulwich College de Londres (1900-05), estudió asignaturas clásicas y modernas, y recibió sólidos conocimientos en el arte de escribir. Parte de su educación transcurrió en Francia y Alemania (1905-07) y se hizo súbdito británico en 1907.

Soldado al servicio de los Gordon Highlander de Canadá, empleado de banco, periodista, ejecutivo de una firma petrolera que lo despidió por sus escándalos con secretarias, suicida frustrado, Chandler pertenece a la galería de escritores norteamericanos cribados en lo más explosivo de la vida. Su narrativa, por fortuna, recoge esa veta y da la sensación de un vitalismo inagotable.

Trabajó como reportero para el London Daily Express y para la Bristol Western Gazette (1908-12). Publicó 27 poemas y su primer relato The Rose Leaf Romance, antes de regresar a los Estados Unidos.

Luego de participar en la Primera Guerra Mundial regresó a California, donde viviría el resto de su vida. Al morir su madre en 1924 se casó con Pearl Cecily Bowen (Cissy), casi dieciocho años mayor que él, con quien compartirá tres décadas de su vida, hasta la muerte de ella en 1954. Cissy y sus queridos gatos -nunca tuvo hijos- fueron su compañía cotidiana, y en 1933, a los 45 años, con ayuda de Cissy, se dedicó enteramente a la escritura.

Era un escritor lento, pasó cinco meses escribiendo su primer relato, Blackmailers Don't Shoot, que apareció en el número de Diciembre de 1933 de la revista Black Mask, un pulp magazine dedicado a difundir diversos relatos de acción de distintos géneros, y desde entonces no abandonó el género que le convertiría en un clásico. Comenzó imitando a Hammett pero la principal deferencia entre los dos es la oposición entre el estilo seco, distanciado y carente de emoción de Hammett y el desesperado romanticismo que impregna los relatos de Chandler, que encuentra su máxima expresión en el personaje de Philip Marlowe, el detective privado que hará su aparición en la primera novela del escritor y lo acompañará hasta sus últimos textos. y no se dio por vencido hasta superarlo con creces. Entre 1933 y 1939, produjo 19 relatos.

En esos relatos (y en los de otros escritores como Dashiel Hammett) está la auténtica génesis de la novela negra norteamericana, un género que, a diferencia del inglés, pone al desnudo los vicios y las ambiciones de la sociedad capitalista, una sociedad donde el dinero y la búsqueda del poder aparecen como los auténticos motores de las relaciones humanas, con su secuela de crímenes, marginación e injusticia. Si en el relato policial inglés lo que importaba era "quién" cometió un crimen, en la novela negra norteamericana lo fundamental era desentrañar "por qué" alguien había sido asesinado.

A los 51 años apareció su primera novela, El sueño eterno (1939). En esta historia introducía a Philip Marlowe, un maduro detective privado de 38 años, hombre de honor y un caballero moderno, con una cierta educación. En esta historia, Marlowe se mueve por el lado oscuro de Los Angeles en los años 30 y ayuda a salvar de un infarto a un millonario rescatando a su hija de una posible trama de chantaje.

Hacia 1941 había publicado una veintena de cuentos que recuperó años más tarde en sus novelas. Le gustaba decir que "canibalizaba" sus viejas historias y las volvía oro. En 1943 se le propuso trabajar en el guión de Double Indemnity (Perdición), sobre la novela de James Cain. Aunque Billy Wilder y Chandler no se llevaban muy bien, Wilder reconoció rápidamente su habilidad como guionista.

Philip Marlowe se convertiría (junto con Sam Spade, de Hammett) en el prototipo de detective de los años 30-50. Solitario, melancólico y escéptico, y a la vez tierno, cínico, desencantado y una buena persona, Marlowe será una suerte de alter ego de Chandler, un Quijote que enfrenta una sociedad que no comprende sólo armado con su insobornable ética y su dignidad personal. El desmoronamiento progresivo de Marlowe (en Poodle Springs, la última novela inconclusa del escritor, aparece casado con una millonaria) es paralelo al de Chandler en los últimos años de su vida, luego de la muerte de su esposa. El pobre Marlowe anda siempre metiéndose en líos intentando ayudar y saliendo cada vez más escaldado. La fuerza del personaje, y la calidad de las novelas de Chandler propiciaron que la gran mayoría acabaran siendo adaptadas a la gran pantalla.

Después de la muerte de su esposa, en 1954, el escritor entró en un estado depresivo que incrementó, si cabe, su vocación etílica (fue un gran bebedor durante toda su vida) e incluso provocó dos frustrados intentos de suicidio. Falleció en La Jolla, California, el 26 de marzo de 1959, a los setenta años.

sábado, 22 de mayo de 2010

Extraños en un tren de Alfred Hitchcock



La intriga de esta novela está basada en la idea de un crimen sin móviles, un crimen perfecto: dos desconocidos acuerdan asesinar cada uno al enemigo del otro, proporcionándose así una coartada indestructible. Bruno: alcohólico con problemas edípicos, homosexual latente viaja en el mismo tren que Guy: ambicioso, trabajador, adaptado. Empiezan a conversar y Bruno, demoníacamente, fuerza al otro a hablar, a descubrir su punto débil, la única grieta en su ordenada existencia: Guy quisiera verse libre de su mujer, que le traicionó y que puede ahora obstaculizar su prometedor futuro. Bruno le propone un pacto: él matará a la mujer y Guy, a su vez, al padre de Bruno, a quien éste odia. Guy rechaza tan absurdo plan y lo olvida, pero no así Bruno, quien, una vez cumplida su parte, reclama al horrorizado Guy que cumpla con la suya. Guy Haines es tenista y Bruno Anthony, un caprichoso heredero. El tren en el que se conocen casualmente tiene como destino Long Island. Después de mantener una breve conversación, el adinerado psicópata propone el maquiavélico plan: un intercambio de crímenes, él acabará con la libertina mujer del deportista para que al final éste pueda conseguir su divorcio y el tenista asesinará a su padre al que odia profundamente. El argumento esta basado en una novela de Patricia Highsmith y entre los guionistas estaba Raymond Chandler. Con este material, Hitchcock construye, con su habitual precisión narrativa, una verdadera joya del cine, con un espectacular trabajo de dirección pero utilizando el libro de Patricia Highsmith como musa, como elemento inspiracional. Del libro se tomó sólo la primera parte, modificando el desenlace, pero conserva siempre su espíritu de maquinación diabólica. Esta libertad de adaptación es imprescindible al hacer una película basada en una novela. Una película requiere de unos tiempos y unas formas de narración muy diferentes a las de una novela. Un libro se lee en espacios de tiempo separados mientras que una película se ve en continuidad. Un libro tiene tantas visualizaciones como lectores y una película es una opción visual única, la de su creador. La historia narra el acuerdo entre los dos personajes para realizar el asesinato perfecto: “tu matas a mi padre, que me agobia, y yo me cargo a tu mujer que no te concede el divorcio”. Sin móviles aparentes, y con coartadas previas, el éxito está asegurado. El único problema es que mientras uno se toma en serio la propuesta el otro no cabe en su asombro y no está por la labor. La cinta es sensiblemente diferente a la obra de Patricia Highsmith. No sólo por el giro final que le da Hitchcock a la historia, si no por el tratamiento que hace de la trama cuando subraya sus particulares obsesiones. Esto hace que el resultado quede “distorsionado” y la adaptación no se parezca en casi nada al original.

¿Cómo leer a Chandler?


Cada tanto, las editoriales que se dedican a novelas negras reeditan sus obras: El sueño eterno (1939) —la primera novela del autor. Adiós, muñeca (1940) —de ser posible con la traducción de César Aira. La dama en el lago (1943), La ventana siniestra (1943), La hermana menor (1949) y la emblemática: El largo adiós (1952).En todo caso, bien por Chandler. ¡Y mejor para sus lectores!

El viejo Raymond no escribió mucho: siete novelas —muchas de ellas refundiendo textos anteriores—, una serie de cuentos cortos y algunos guiones para el cine. Su primer cuento, "Blackmailers don't Shoot" (Los chantajistas no disparan), fue publicado en 1933 por Black Mask, pionera publicación pulp que marcó toda una época en la literatura policial. El padrino literario de Chandler no fue otro que Dashiell Hammett: él se encargó de conseguir que esta primera publicación apareciera en la legendaria revista. Es un momento trascendental para el policial negro: el Sam Spade de Hammett se eclipsa y le cede el trono detectivesco a un Philip Marlowe algo menos lírico, algo más desencantado del mundo.

En el momento de publicarse "Blackmailers don't Shoot", Chandler ya tenía cuarenta y cinco años. Dos décadas más tarde, terminó su carrera como novelista con El largo adiós, editada en 1953. Al morir, en marzo de 1959, dejó una obra inconclusa: Poodle Springs. La terminó —o creyó terminarla— Robert Parker. Se hizo una deplorable película para TV, con la dirección de Bob Rafelson y con el no menos deplorable James Caan destruyendo al personaje de Marlowe.

¿Cómo leer a Chandler? Con una gran dosis de humor y una batería de antiácidos, creo. No se necesitarán conocimientos sobre venenos hindúes indetectables, tampoco hará falta que la víctima se pare sobre una única baldosa posible —y justo a las 3:30 de la tarde—, para que una ballesta dispare esa flecha mágica que le atravesará la coronilla; bastará con imaginar el impacto de una bala calibre .45 en el pecho de algún rufián.

En la obra de Chandler el enigma es, en realidad, un asunto secundario (si no fuese así, la relectura de cada una de sus novelas sería insoportable: el lector ya sabe cómo termina todo). Lo impresionante es la acción vertiginosa y el estudio de los caracteres humanos bordeando el estereotipo, jugando con el grotesco en una mezcla de brutalidad, ironía y filosofía de bar. Bar en que lector y personaje se sientan a beber bourbon en cada página. Porque, convengamos en esto, a Philip Marlowe uno lo quiere desde la primera línea, se le hace difícil separarlo de su autor. Claro que no siempre se llamó así este justiciero que a veces esquiva los caminos del procedimiento legal, este Quijote americano de los 50': en distintos cuentos, Chandler lo hace aparecer como Mallory, Malvern, Carmody y Dalmas. Pero uno puede oler a Philip Marlowe en cualquiera de estos personajes.

Adiós, muñeca


Al igual que en El sueño eterno, Chandler canibaliza algunos de sus cuentos, los cose con hilo grueso y... voilá: produce esta novela. Aquí ya se advierte al definitivo Marlowe: un perdedor caballeroso y duro, con algo de cultura y muchos principios.

—¡Me he excitado un poco! —dijo (Malloy)—. No le deseo a nadie un tropezón conmigo. ¡Subamos los dos! Podemos echar un trago.
—No te van a servir. Ya te he dicho que es un club para negros.
—Hace ocho años que no veo a Velma —dijo con su voz profunda y triste—. Ocho larguísimos años desde que le dije adiós. Y lleva seis sin escribirme. Seguro que encontrará alguna excusa. Trabajaba aquí. Buena chica, una muñeca; hay pocas como ella. En fin, ¿subimos los dos, eh?
—Vale —gruñí lleno de entusiasmo—. Subo contigo. Subiría mejor si dejaras de llevarme. Puedo andar solo. Me encuentro bien. Ya soy una persona mayor. Sé hacer pipí sin necesitar de nadie, sé hacer muchas cosas por mi cuenta. Así que no hace falta que me lleves.
—La pequeña Velma trabajaba aquí —dijo suavemente.
No me había escuchado. Subimos la escalera. Al menos me dejaba andar. Me dolía el hombro, y el sudor me empapaba la nuca.

Este fragmento pertenece al primer encuentro entre el detective y Malloy, un ex presidiario gigantesco y entrañable que busca a su novia. Será Philip Marlowe quien la localice y, al mismo tiempo, quien desenrolle la intriga que había llevado a Malloy a la cárcel.

Se hicieron dos versiones para el cine: una en 1945, dirigida por Edward Dmytryk, con Dick Powell; y otra —mucho mejor— en 1975, dirigida por Dick Richards, con Robert Mitchum y la siempre enigmática Charlotte Rampling. Para las dos películas se utilizó el mismo guión de Chandler.

La dama en el lago


Chandler traza esta novela basándose en tres relatos cortos: "Bay City Blues" (1938), "La dama del lago" (1939) y "No hubo crimen en las montañas" (1941). De nuevo Marlowe saldrá en busca de una mujer extraviada: en este caso, la esposa de un millonario californiano, ejemplar prototípico de aquellos años posteriores a la Depresión.

Coloqué una tarjeta de visita —de las que no tenían impresa la pistola ametralladora en un ángulo— sobre su escritorio, y pedí una entrevista con el señor Derace Kingsley.
(La secretaria) Miró mi tarjeta y preguntó:
—¿Está usted citado con él?
—No tengo cita.
—Es muy difícil ver al señor Kingsley sin haber concertado una entrevista.
Eso era algo a lo que nada tenía que objetar.
—¿Cuál es la naturaleza de su asunto, señor Marlowe?
—Es algo personal.
—¡Ya veo! ¿El señor Kingsley le conoce?
—No lo creo. Quizás haya oído mi nombre. Puede decirle que me envía el teniente M'Gee.
—¿Y conoce el señor Kingsley al teniente M'Gee?
Colocó la tarjeta al lado de un montón de cartas recién escritas. Se apoyó sobre el respaldo colocando sobre el escritorio un brazo bien torneado, y comenzó a dar golpecitos con un pequeño lápiz de oro.
Le guiñé un ojo. La rubia del conmutador sonrió con una sonrisa hueca. Parecía juguetona y dispuesta, pero no muy segura de sí misma, como un gatito recién llegado a una casa en la que sus habitantes no se interesan mucho por los gatos.

Marlowe se beberá sus buenas dosis de whisky mientras persigue la solución de este caso. Sólo se sentirá más viejo, más resignado, más descreído de las personas.

La dama del lago llegó al cine en 1946, dirigida e interpretada por George Montgomery. Con una particularidad narrativa: al hablarle a Marlowe, los personajes se dirigen a la cámara; es decir, toda la película está contada en cámara subjetiva desde el detective (en un momento, alguien le da un puñetazo, y en consecuencia la cámara rueda por el piso). Un buen ejemplo de "filmación en primera persona", aunque la versión era algo floja: a pesar del guión que Chandler le preparó, Montgomery no logró captar la esencia del personaje, volviéndolo una especie de superhéroe acartonado. Además, la cámara subjetiva impide la identificación del espectador con Philip Marlowe: somos sus ojos a la fuerza.

Se ha acusado a Chandler de torpe y desmañado. Puras mentiras: su escritura es sólida, llena de vida y relieve. También se le reprocha que en El sueño eterno se haya olvidado de un asesino: cuando se filmó la película —en 1946—, el director Howard Hawks y los guionistas —William Faulkner (nada menos), Leigh Brackett y Jules Furthman— no pudieron descifrar parte de la trama; consultado, Chandler admitió que ni siquiera él mismo era capaz de decirles quién había matado a uno de los personajes.

Por lo demás, ¿a quién le importa?
"Que se me muestre —dice Chandler— a alguien incapaz de soportar la novela policíaca: se tratará, sin duda, de un mentecato. Un mentecato inteligente —es posible—; pero, de todos modos, un mentecato."
Y yo pienso lo mismo.

Fuente: Marcelo Choren