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lunes, 24 de mayo de 2010

El largo adiós


La ironía más melancólica es la que destila el interior del detective Philip Marlowe. Nace de la lucidez sobria de su voz en off, que como una serpiente desenvolviendo sus anillos, lentamente, antes de atacar, sacude su brillo triste como si fueran gotas de agua sobre el parabrisas de un coche, aparcado en cualquier parte y esperando, siempre esperando, aún en medio de la acción, que es lo que menos importa de este y de cualquier otro de sus libros. Existe una anécdota durante el rodaje de “El sueño eterno”, otra de sus novelas. Su director, Howard Hawks, tenía dudas sobre quién había matado a uno de los personajes y llamó al autor del libro creyendo solucionarlo. Pero Chandler le respondió que él tampoco lo sabía y que eso era lo que menos importaba.Es decir en sus historias (y quizá El largo adiós es la más representativa) la trama es secundaria, a pesar de vestirse con la ropa de una novela policíaca. No en vano este tipo de historias fue llamado novela negra por los franceses, que para algunas cosas son ciertamente sutiles. Negra por el trasfondo oscuro, sucio y turbio que se desliza bajo la superficie de la dorada California (su escenario preferido). Negra por el espíritu de Marlowe que mira las cosas atravesándolas, con una constatación triste y poderosa, o bien dándoles la vuelta como a un guante. Negra por su atmósfera de claroscuro, fluido pero espeso como la tinta y la sangre. Sueños envolviendo vidas como un abrigo viejo, y vidas masacradas por los sueños más altos. Las raíces de su apasionado hechizo se deslizan por raíles de lucidez nostálgica, huellas de pisadas como marcas de sueños rotos, abrigos de piel sobre pieles desnudas, juegos de espejos enfrentados, acciones inútiles, alcantarillas luminosas y jaulas de oro. Estelas de princesas podridas, pistolas hermanas, calor sucio y tormentas con la tensión de planetas entrechocando al amanecer. Polvo y viento, ginlet (aquí sale la perfecta receta para este cóctel) con sabor a humo, caras cruzadas por sombras, piscinas taciturnas y carretera infinita. Y siempre un final de preguntas sin respuestas. Marlowe: “Después partí. En la frontera nadie me dirigió ni una mirada, como si mi rostro tuviera tanta importancia como las manecillas de un reloj”.

Fuente: Wakan

domingo, 23 de mayo de 2010

El sueño eterno por Howard Hawks



La escribió en tan sólo 3 meses cuando tenía 50 años y el argumento provenía en parte de algunas de sus historias cortas. El General Sternwood llama a Marlowe para decirle que Rusty Regan, el marido de su hija mayor, Vivian, ha desaparecido, y le contrata para descubrir quien le ha intentado hacer chantaje con las indiscreciones cometidas por su hija pequeña Carmen. Marlowe observa la tienda de pornografía de Geiger, el chantajista, y le sigue hasta su casa. En casa de Geiger descubre a Carmen que está drogada y posando para una sesión pornográfica y Geiger muerto. Después de llevar a Carmen a su casa, Marlowe descubre que un tal Brody se ha llevado los libros y fotos de Geiger. Entre tanto el chofer de los Sternwood y asesino de Geiger aparece muerto y aparentemente parece un suicidio. En el apartamento de Brody, Marlowe encuentra fotografías robadas de Carmen y a Carmen que aparece allí e intenta disparar a Brody aunque no llega a hacerlo porque unos minutos más tarde Carol Lundgrin, el amante homosexual de Geiger, aparece y dispara a Brody. Esto cierra el círculo de chantaje pero Marlowe empieza a rastrear la desaparición de Rusty Regan. Empieza con Eddie Mars, el propietario de un club de juego que se encuentra con Marlowe cuando estaba merodeando en las cosas de Geiger. Regan se había fugado con la mujer de Mars; además Vivian Sternwood tenía alguna conexión con Mars. Al mismo tiempo las dos hermanas Sternwood tratan de seducir a Marlowe pero él las rechaza. Harry Jones, un pequeño criminal le dice a Marlowe que él y su novia, Agnes, saben donde está la mujer de Eddie Mars. Lash Canino, el asesino a sueldo alquilado por Mars, envenena a Jones pero Marlowe encuentra a Agnes y le da posibles direcciones donde podría estar Mrs. Mars. Cuando Marlowe llega, Canino le golpea y le amordaza junto con Mrs. Mars. Ella libera a Marlowe y dispara a Canino cuando llega el asesino entonces Marlowe va a casa de los Sternwood y el general le pide que encuentre a Rusty Regan. Cuando se va, Marlowe descubre que Carmen Sternwood ha matado a Regan. Vivian le dice a Marlowe que ella les había dicho a Mars y a Canino que llevaran el cuerpo de Regan a un pozo de petróleo abandonado. Marlowe obliga a Vivian a que interne a su hermana Carmen en un psiquiátrico y el le da la información al General. La combinación de historias para componer The Big Sleep provienen de "Killer in the Rain", y de "The Curtain", junto a pequeños detalles de "Mandarin ´s Jade" y "Finger Man". En un sentido, toda la ficción temprana de Chandler que caracterizó a Mallory en su primera historia "Blackmailer ´s Don´t Shoot" (1933) y Carmady que aparece por primera vez en "The Man Who Liked Dogs" (1936), nos llevan a lo que luego será Marlowe. La base sólida de The Big sleep es la caracterización de Marlowe y la forma de escribir de Chandler. Robert Skinner nos dice que la primera vez que leyó The Big Sleep le llamó la atención el diálogo, los extraños cambios de argumento y el fascinante y a la vez peculiar reparto de personajes. El concepto de caballero errante que defiende su honor es según Skinner el tema central en toda la obra de Chandler. No es casual que el nombre de su héroe sea Mallory y que su héroe más conocido se llame Marlowe. Es indudable que aquí hay ecos de su educación clásica recibida en Inglaterra al final de la era Eduardiana. Sin embargo también hay que decir que Chandler recibió críticas. En A Catalogue of Crime Jacques Barzun y Wendell Hertig Taylor dedican gran parte de la introducción a refutar lo que Chandler critica en su obra The Simple Art of Murder donde dice que la historia clásica de detectives carece de verosimilitud. Estos críticos no piensan que Chandler adquiera más realismo en sus historias y les parece increíble que su héroe, Philip Marlowe, no tenga interés por el dinero y que siga con vida a pesar de disparos y golpes. Sin embargo ensalzan su trabajo sobre todo en The Big Sleep, Farewell, My Lovely y The Lady in the Lake, que según ellos es su obra maestra.

La ventana alta

En un principio el título de esta obra era The Brasher Doubloon, que Chandler termina en septiembre de 1941. Envía el manuscrito a Sanders, uno de sus editores, que lo rechaza de plano y ni siquiera se lo manda a Knopf, que era quien decidía finalmente si se editaban los libros o no. Chandler lo revisa y reescribe y lo termina en 6 meses. The High Window es una novela transitoria. Sus frecuentes intrusiones como autor y la parodia indican su ansiedad por llevar el género más allá, por hablar de forma demasiado directa. Hay atisbos de lo que luego serán sus obras posteriores. Esta novela muestra un mayor interés por el argumento. El argumento de The High Window es original. Hay algunas características de The Big Sleep pero mejor integradas. Mrs. Murdock contrata a Marlowe para que encuentre el Brasher Doubloon (moneda antigua de gran valor). La nuera de Mrs Murdock, Linda Conquest, se lo ha llevado y quiere que lo encuentre. También quiere el divorcio de su hijo, Leslie Murdock, pero sin negociación. Y a partir de aquí se desarrolla toda la trama. Merle Davis, la secretaria personal de Mrs. Murdock, tímida y con cierta neurosis sexual, hasta el punto de odiar a los hombres, ayuda a Marlowe con ciertas pistas como los nombres de los amigos de Linda Conquest: Lois Magic y Loius Vannier. Leslie Murdock va a ver a Marlowe y le dice que debe $12.000 al chantajista Alex Morny. Marlowe descubre que Morny está casado con Lois Magic y viven en Bel Air. Marlowe va allí pero no descubre nada. Marlowe visita a Elisha Morningstar, una coleccionista de monedas, que había llamado a Mrs. Murdock para hablarle de la moneda antigua que estaba buscando. Después de varios asesinatos y de que la policía apremiara a Marlowe, la verdad sale a la luz cuando Marlowe se enfrenta a Leslie, que confiesa haber robado la moneda para hacer una réplica. Pretendía que Phillips, su cómplice, se la vendiera a Morningstar para que ésta llamara a Mrs. Muerdock para comprobar su autenticidad. Pero Vannier, uno de los amigos de Conquest, mata a Phillips y a Morningstar cuando ve que no le dan la moneda original. Leslie mata a Vannier. Al final Mrs. Murdock recupera la moneda. La estructura y el significado de los diálogos quedan bien sentados en The High Window. Sus valores más relevantes son su rapidez y su originalidad, un poco de virilidad y suavidad en forma y tono.

La hermana menor

En esta obra Chandler vuelve a un tema que ya había tocado en The High Window: por qué los emigrantes pierden su virtud americana cuando van a Los Angeles y la respuesta que nos muestra en esta obra es que se debe al ansia de dinero. En esta obra los emigrantes son los Quest, de Manhattan, Kansas. Orfamay, auxiliar de clínica, contrata a Marlowe para que encuentre a su hermano Orrin, un fotógrafo que ha desaparecido en Los Angeles. Con este planteamiento se desarrolla el argumento de esta obra introduciendo personajes diversos y encadenando hechos que nos llevaran al desenlace de la obra con tres muertes: Orrin, Lagardie, un médico emigrante de Cleveland y su ex-mujer, Dolores. Los críticos consideran The Little Sister como una crítica social en contra de la civilización moderna que pone en boca de sus personajes. También aparece en esta obra el tema de la decadencia moral en Los Angeles representada por los emigrantes que vienen de Kansas. The Little Sister es una obra que según su propio autor está escrita con mal humor. Es un poco la recopilación de experiencias que tuvo Chandler en Hollywood. Chandler dice que la obra no es pura ficción y que incluso hay personajes reales que conoció allí. Además está el devastador punto de vista de Chandler sobre Los Angeles que se centra ahora en Hollywood y se añade un punto de vista del medio oeste representado por Orfamy Quest, la hermana pequeña procedente de Manhattan, Kansas. Según algunos críticos esta es la mejor novela de Chandler, ya que es el fruto de sus años en Hollywood y por tanto es una experiencia vivida por lo menos en cuanto a algunos personajes se refiere.

Playback

Es su última y claramente su peor novela. Empezó siendo un guión para una película en 1947 donde combina parte de los argumentos de sus historias cortas "Guns at Cyrano ´s" (1936) y “I´ll Be Waiting” (1939). Pero no se llegó a hacer la película y Chandler lo retoma para escribir Playback. El argumento es que el abogado Clyde Umney contrata a Marlowe para seguir a Eleanor King. Marlowe la sigue y la vigila y viaja donde ella va. Le golpean, escucha conversaciones de chantajes, hay varios asesinatos. Es en esta obra donde Marlowe tiene una primera relación más específica con una mujer, Linda Loring, aunque en The Long Goodbye ya tuvo algun contacto. De hecho la obra termina con la llamada de teléfono de Linda que le pide que se case con ella y que vaya a buscarla a París. Pero Marlowe le dice que mejor que venga ella a Los Angeles y le manda el billete para que vuelva. En esta época escribir le resulta duro a Chandler pero finalmente publica esta obra, Playback. Esta obra ha sido casi unánimemente condenada; es más corta que las otras, es muy diferente a las otras. Esto se debe a que en el guión de la película que escribió Chandler y al que hacemos referencia anteriormente, no aparece Marlowe y ocurre en Vancouver. Pero además en esta obra Chandler muestra signos de cansancio y de indulgencia.

sábado, 22 de mayo de 2010

El largo adiós de Robert Altman (1973)



Es su obra más ambiciosa y la más aclamada. Como The Little Sister, es un intento de utilizar la novela policíaca como vehículo de crítica social. Esto ya lo había hecho antes Dashiel Hammett - aunque no tan bien como lo hacía Chandler. La escribió mientras su mujer, Cissy, se estaba muriendo y es una novela que alcanza una intensidad emocional nunca alcanzada en este género hasta entonces. El argumento es totalmente original y los personajes reales cuyas acciones apuntan al tema central que es la alienación del hombre moderno. El argumento de la novela es como sigue: Marlowe conoce a Terry Lennox del que se hace amigo y le cuenta que su mujer, Sylvia, le ha abandonado. A Marlowe le intriga la educación y el acento inglés y la afabilidad de Lennox. Al cabo de unos meses se vuelven a encontrar y Lennox le cuenta que se ha vuelto a casar con su ex-mujer. Lennox va a ver a Marlowe a las cinco de la madrugada pídiéndole que le lleve al aeropuerto de Tijuana. Parece como si hubiera matado a su mujer, Sylvia, pero Marlowe no avisa a la policía porque no cree que haya sido Lennox. Pero cuando vuelve a casa se encuentra con el sargento Green y el detective Dayton. Marlowe no coopera y se lo llevan a la comisaría. Un segundo argumento empieza cuando Howard Spencer, un periodista, llama a Marlowe para pedirle que cuide de Roger Wade, un escritor alcohólico, un tanto violento, y que desaparece de vez en cuando. Con estos dos planteamientos se va desarrollando y entramando el argumento de esta obra. Esta obra es en la única en la que Marlowe tiene una relación con una mujer, Linda Loring. Esta novela es técnicamente superior a las anteriores. Es una obra de una pieza y no una recomposición de historias cortas. En The Long Goodbye los personajes son más importantes que el estilo o incluso que los crímenes. Eileen Wade es una asesina totalmente convincente, pero el hecho de que cometa dos asesinatos casi carece de importancia. En realidad lo importante es el estudio del conflicto de las lealtades y el estudio del personaje Terry Lennox. La novela comienza con el misterio de Terry lennox, luego el misterio de Roger Wade. La conexión entre ambos es Eileen Wade antes mujer de Lennox y ahora de Wade. Cuando ella confiesa los dos asesinatos y se suicida, el interés vuelve a Lennox, con quien el libro termina. El flujo de la novela es que los personajes importantes son insanos o débiles (Eileen Wade) y los personajes fuertes (Potter, Menéndez) se oponen a que Marlowe intente dar justicia a Lennox .

La ventana alta


Escrita entre "Adiós, muñeca" y "La dama del lago" , "La ventana alta", publicada por Raymond Chandler en 1942, gira en torno a la desaparición de una moneda valorada en una pequeña fortuna. Sin embargo, como suele ocurrir en los casos encomendados a Philip Marlowe, lo más trivial no tarda en empezar a complicarse, descubriendo un mundo en que el disimulo y el engaño, la violencia y el delito, parecen no ser más que las manifestaciones más naturales de una sociedad regida en último término por pasiones inconfesables y el amor al dinero. En esta novela, el protagonista, un Marlowe menos cínico que en otras ocasiones, y la casi omnipresente contraparte femenina se mantienen como siempre. En cambio, la galería de personajes canallescos es más amplia y la de personajes decadentes se duplica. Chandler tiene debilidad por las mosquitas muertas, por las mujeres apocadas y atrincheradas tras un discreto vestuario y una aparente sumisión de la que acabarán despertando ya sea porque el disfraz ya no les hace falta, ya sea porque la dura actitud de Marlowe, a mitad de camino entre un padre severo y un amante un tanto indiferente, las hace despertar y plantearse la vida de otra manera. En "La ventana alta", la chica es Merle Davis, secretaria de la señora Murdock, una vieja millonaria, obesa y alcoholica, que mantiene tiranizada a la señorita Davis y poco menos a su pusilánime hijo Leslie. La misión de Marlowe será recuperar un valioso doblón de oro robado, según la señora Murdock, por la última y muy casquivana esposa de su hijo. Por supuesto, Marlowe deduce en pocos minutos de chispeante conversación con la señora Murdock que la verdad es otra, y aunque es obligado por ella a seguir esa línea de investigación, todas sus pesquisas no harán más que confirmar su intuición inicial, lo que además implica que el doblón es lo de menos y que la sucesión de asuntos turbios, verdades a medias, mentiras completas, sobornos, chantajes, asesinatos y todo el muestrario de crímenes posible se sucederá hasta el final de la novela. Por supuesto es Chandler en estado puro. Diálogos rápidos que más que diálogos son auténticos duelos verbales de rufianes, malos absolutos, mujeres despampanantes y un Marlowe que sale de todos los líos con una sabia combinación de astucia, habilidad y buena suerte. La prosa magnífica de Chandler envuelve, en lenguaje de seda, una historia de suciedad moral sin ningún mañana en la que Philip Marlowe descubre, entre otras cosas, que la honradez es un asunto anterior a la invención del dinero.

viernes, 21 de mayo de 2010

Adiós, muñeca de Dick Richards (1975)



La segunda novela de Chandler es única entre las novelas americanas del siglo XX, es una fiesta de símiles, un uso continuo de lo grotesco. Moose Malloy es un personaje bastante esperpéntico a quien Marlowe conoce en el bar de Florian, donde está buscando a su amor Velma. Cuando intentan echarle del bar, Malloy mata al dueño. Marlowe es un testigo de este crimen. El teniente Nulty lleva el caso y convence a Marlowe para que investigue. Marlowe le pide al teniente que busque a Velma urgentemente. Se entera de que la viuda de Florian vive y cuando va a verla descubre a través de unas fotos que ésta tiene relación o conexión con Velma y se lo cuenta a Nulty. Un segundo argumento comienza cuando Lindsay Marriot, un "gigolo", le dice a Marlowe que tiene que pagar $8.000 por un collar de jade. Cuando va donde le dicen, le golpean y se despierta ante Anne Riordan, una periodista por cuenta propia, el tipo de chica con la que Marlowe se hubiera casado si él hubiera sido el tipo de chico para casarse. Encuentran el cuerpo de Marriot, ella apunta a Marlowe con una pistola pero la convence para que baje el arma. Al día siguiente encuentra en su oficina a Anne esperandole. Ella había descubierto que el propietario del collar era Mrs. Lewin Lockridge Grayle. Estos dos argumentos se unen cuando se sabe que Mr. Grayle es el propietario de la radio KFDK ya que Velma era una cantante. Marlowe encuentra una tarjeta del psiquiatra, Jules Amthor, y queda con él y descubre que Marriot tiene un embargo preventivo en la casa de Mrs. FLorian, quien recibe una carta certificada todos los meses, le dice Mrs. Morrison, una vecina. Marlowe visita otra vez a Mrs. Florian pero ésta no habla. Anne le presenta a los Grayles. Un indio de Hollywood está esperando a Marlowe en suoficina. Le enseña una factura de $100 y le lleva a la zona de Amthor. La habitación se queda oscura y le golpean. Se despierta en un hospital con delirium tremens, burla a la 100 enfermera y se marcha de allí y ve a Malloy. Al tercer día de esto, el teniente Randall está en su casa preguntandole sobre Malloy y sobre Marriot. Van los dos a ver a Mrs. Florian y se la encuentran muerta. Marlowe se entera por medio de un policía, Galbraith, que puede encontrar a Malloy en un barco propiedad de Laird Brunette, un gangster. Va allí y le pasa un mensaje a Malloy por medio de Brunette. De vuelta a tierra, Marlowe llama a Mrs. Grayle para quedar con ella. Tiene a Malloy escondido cuando llega Mrs. Grayle. Entonces Marlowe se da cuenta de que ella es Velma. Ella doblegó a Malloy, mató a Marriot e intenta matar a Marlowe. Cuando Malloy sale del armario, Velma le dispara cinco tiros y muere esa misma noche. Este es más o menos el argumento y el final de la novela que se descubre gracias a Marlowe y a Anne Riordan aunque hay cosas poco probables en este caso. Esta novela como la primera de Chandler, tiene su origen en las historias cortas, concretamente en "Try the Girl", "The Man Who Liked Dogs" y "Mandarin ´s Jade". Chandler hizo grandes avances técnicos en esta novela. Refuerza el código del detective. El contraste entre el teniente de policía Nulty y Ranndall proporciona humor y revaloriza el sentido del trabajo. Pero el avance más importante es la presentación que hace Chandler de la toma de conciencia de Marlowe. Varias veces el lector entra en la mente de Marlowe y descubre la técnica de la introspección.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Historia de un detective de Edward Dmytryk (Versión de Adiós, muñeca)



Un tipo muy grande entra en un local para negros y echa por la puerta a uno. En ese mismo momento, Philip Marlowe pasaba por ahí, y pecando de exceso de curiosidad abre la puerta del local desde donde salió disparado el hombre negro para mirar. Una fuerte mano lo agarra y lo echa hacia dentro. Así es como se topa Marlowe con el mítico Moose Malloy, un tipo grandote acabado de salir de la prisión en busca de su amada Velma, la cual no sabe nada desde hace 6 años. Lo que le parece a Marlowe un asunto sin mucha importancia le llevará a través de un sinfin de situaciones con muertes violentas, mata-sanos peligrosos y policías corruptos. Philip Marlowe emprende la búsqueda de Velma, la antigua chica del singular gigante Moose Malloy (que "Incluso en Central Avenue, que no es la calle más discreta del mundo en materia de vestimenta,pasaba tan inadvertido como una tarántula en un trozo de bizcocho") búsqueda que desencadena un siniestro recorrido que acabará desenmascarando los resortes del poder en una ciudad en la que "las leyes se hacen para los que pagan". Es curioso que detrás de la violencia, los tipos duros, las gabardinas cerradas, los automóviles, los tiroteos del cine negro haya una historia de amor. Estudiosos de Chandler dicen que hay un aliento romántico en sus novelas, que Marlowe es un personaje del siglo XIX puesto en el XX, vestido con traje y con un revólver en un bolsillo. Esto, que parece un disparate, nos da una pista para entender la novela y la película. Tras su rudeza puede haber unos sentimientos y unos gestos que revelan un alma diferente, la de un caballero andante, la de un romántico que aún cree en el amor. ¿Por qué, si no, ayuda a un ex convicto a encontrar a su chica? ¿Por la mísera paga de 50 dólares? Claro que no. Marlowe arriesga su vida porque acaso no viva con ninguna mujer una maravillosa historia de amor, pero innegablemente sigue creyendo en el poder del amor y en el efecto beneficioso que produce en los que se aman. Llega hasta el final, hasta saber quién es Velma, la amada del ex convicto, hasta lograr reunirlos: entonces la dura realidad del dinero y el poder se muestran en su esplendor y la amada mata al antiguo amado porque detesta su pasado con él y ama el dinero, el poder que ha conseguido casándose con un viejo juez que le tolera cuanto hace sólo por tenerla a su lado - un amor desesperado, terminal, un amor en el que se da todo y se espera muy poco -. Marlowe, para defenderse, mata a Velma y la película llega a su triste conclusión: el amor no resiste el paso del tiempo, no se mantiene apartado de la corrupción, el gran tema de las novelas de Raymond Chandler: todo se corrompe, hasta lo más puro, porque vivimos en un mundo corrupto, en una sociedad que se alimenta y nos alimenta de corrupción: esa corrupción que es sinónimo de echado a perder, de falso, de falto de lealtad, de pureza, esa pureza en la que Chandler creía. Queda sólo una posibilidad: ayudar al inocente, al niño cuyo padre han matado para que no se descubriera la nueva identidad de Velma, y Marlowe va a darle el dinero que le ha cobrado a un mafioso, las ganancias que ha obtenido con este caso que le deja una vez más triste, solitario y final.

La hermana menor


Todo es posible en Hollywood. Policías inescrupulosos, amores eternos de diez minutos, actrices sostenidas a base de estupefacientes o una cadena de asesinatos ejecutados en forma serial y con un picahielo. Con esa certeza en mente, el detective, Philip Marlowe acepta la propuesta de investigar la desaparición de Orrin P. Quest, hermano de la particular Orfamay Quest. La prosa narrativa de Chandler por momentos baraja posibilidades recónditas y variadas, de manera que no es sino hasta el final de la novela cuando el lector definitivamente sabrá quién es el culpable. El caso parece destinado a multiplicar enigmas sin respuesta, pero la entrada en escena de una aspirante a estrella torcerá el destino de los protagonistas hasta trazar un círculo de muerte y soledad. "Era una muchachita menuda, pulcra, de aspecto bastante relamido, con pelo castaño liso y muy repeinado. No llevaba maquillaje, ni pintura de labios ni joyas. Las gafas sin montura le daban un aire de bibliotecaria." Tal es Orfamay Quest, la hermana menor, que, sorprendentemente, introducirá a Philip Marlowe en uno de los casos más complicados de su carrera. Publicada en 1949, la novela, esperada con expectación desde que seis años antes apareciera "La dama del lago", refleja en parte el glamour y las miserias de Hollywood que Raymond Chandler había tenido ocasión de conocer con motivo de su acceso al mundo del cine en los años anteriores.

La dama del lago de Raymond Chander por Robert Montgomery



AÑO 1947
DIRECTOR Robert Montgomery
GUIÓN Steve Fisher (Novela: Raymond Chandler)
MÚSICA David Snell
FOTOGRAFÍA Paul Vogel
REPARTO Robert Montgomery, Audrey Totter, Lloyd Nolan, Tom Tully, Leon Ames, Jayne Meadows, Dick Simmons, Morris Ankrum

Una editora literaria encarga al detective Phillip Marlowe encontrar a la misteriosa mujer de su jefe , que supuestamente ha huido con un amante y tal vez ha provocado una muerte. La historia es una retorcida trama en la que nadie confía en nadie y en la que todos se intentan engañar. Marlowe, apurado económicamente, acepta este caso en el que tendrá que afrontar multiples vejaciones. En esta ocasión no se ve mezclado con millonarios, mujeres explosivas o individuos de ocupaciones sospechosas, sino con personajes corrientes cuya condición, sin embargo, no los exime de la sujeción a las pasiones, la corrupción y el crimen. Derace Kingsley contrata a Marlowe para encontrar a su mujer, Crystal, que le ha mandado un telegrama desde el Paso para decirle que se casa con su novio, Chris Lavery. Marlowe consigue localizar a Chris Lavery quien le dice que no se casa con Crystal, que no la ha visto y que no ha estado en el Paso con ella. Al cabo de unos días Lavery aparece muerto en su casa. Marlowe le enseña a Kingsley el arma que estaba en casa de Lavery y le dice que parece el arma de Crystal. Después de introducirnos un segundo argumento con distintos personajes, la resolución del caso es que hay varios asesinatos, entre ellos el de Crystal, y las razones de estos asesiantos se deben a sobredosis, dinero y crimenes pasionales. Al igual que la novela anterior, The High Window, es una obra transitoria donde el autor también hace frecuentes intrusiones y donde predomina el interés por el argumento. Chandler tardó en escribir esta obra 4 años. La empezó en 1939 y la terminó en 1943.

martes, 18 de mayo de 2010

Adios, muñeca


Adiós, muñeca es una novela que empieza con la investigación de un caso criminal, que al cabo de unas cuantas páginas queda interrumpido, en suspenso o sin solución aparente, dando paso a un segundo caso criminal, vagamente relacionado con el primero. Finalmente, ambos convergen y se resuelven, y el detective, vapuleado pero triunfal, puede volver a su polvoriento despacho a intoxicarse a gusto con cigarrillos Camel y una botella de whisky. Quizá sea esa estructura de doble trama, en principio desconcertante o frustrante (¿por qué demonios empieza otra historia, con lo interesante que era ésta?), lo que le da al mundo narrativo de Chandler una densidad especial, una cualidad en el tratamiento del tiempo narrativo, de demora en el suspense, y a su detective, el escéptico Philiph Marlowe, naturalidad o verosimilitud en el deslizamiento por los diferentes estratos sociales, de las mansiones a los barrios bajos, procedimientos que alcanza su apoteosis en El largo adiós. En cuanto a ese brillante castillo de fuegos artificiales que es Adiós, muñeca, comienza con la persecución de un criminal de poca monta, ex presidiario y asesino casual en el barrio negro de Los Ángeles, que anda loco en busca de Velma, la cabaretera pelirroja, y continúa con un caso de robo de joyas a una rubia de cliché, la rubia y descocada señora del multimillonario Lewin Lockridge. Al cabo de seis muertes violentas, comprueba el lector con satisfacción que ambas tramas encajan, los dos casos son uno solo, y Marlowe se merece el regreso a su pulguera con la agridulce satisfacción del deber cumplido. Siempre he visto en Raymond Chadler un caso de depuración estilística a partir de un archivo de tentativas previas y un caso de creciente ambición expresiva en el molde de un género de quiosco. Casi todas sus novelas se construyen a partir de los numerosos relatos que había ido escribiendo en los años previos, la década de los treinta. Ese "autocanibalismo" explica el característico quiebro argumental que se observa en sus obras. Desde el principio, Chandler respetó y encomió la novela negra como una forma apropiada para comentar los tiempos que le tocó vivir, pero intentó escurrirse de sus convenciones sensacionalistas y volcar en él las ambiciones literarias que acunaba desde joven. Lo consiguió, y por eso ha tenido tantos imitadores que tristemente inventan detectives solitarios, despectivos y sentimentales, cínicos y honestos, que son a Marlowe lo que el Golem al rabino, y por lo mismo está considerado como uno de los mejores, si no el mejor, de los escritores de género negro de todos los tiempos. Adiós, muñeca, su segunda novela, es un exponente de sus mejores habilidades y logros, hasta rozar los límites de la parodia del género y de la autoparodia: desde la aparición en la primera página de Iniciativas Malloy, un gigante de raza blanca vestido de domingo, que en el barrio negro "pasaba tan desapercibido como una tarántula en un plato de nata", casi cada línea contiene un juego de palabras brillante, un chiste, una observación mordaz o un juicio cáustico, cada descripción un juego de metáforas certeras, cada diálogo es ingenioso y cada personaje está dibujado en forma breve e irónica. Eso sí, todos beben también enormes cantidades de whisky. Creo que, el relato policíaco es la expresión más temprana de la poética de la vida y la ciudad modernas. Raymond Chandler escribió como axioma para novicios esta máxima: "Cuando estás hecho un lío haz entrar a una mujer con dos tetas." El detective privado contemporáneo está muy alejado de sus antecesores colegas; van al gimnasio, llevan una dieta equilibrada, no fuman ni beben, las nuevas tecnologías les facilita el trabajo duro, pero se sienten solos, y, respecto a la máxima de Chandler, sigue siendo vigente para los escritores de hoy, y también para los detectives.

Fuente: El Tiempo Ganado

lunes, 17 de mayo de 2010

Resumen de El largo adiós



"La primera vez que posé los ojos sobre Terry Lennox, él estaba borracho en un Rolls Royce Silver Wraith, frente a la terraza de The Dancers. Tenía un rostro de aspecto juvenil, pero su cabello era de color blanco hueso." Son las palabras del narrador, el irónico y sentimental detective Philip Marlowe, al comienzo de esta admirable novela, acaso la más lograda de su autor y también uno de los libros más conmovedores y poderosos del siglo XX. Uno lee esas primeras palabras y ya sabe que la relación entre Philip Marlowe y Terry Lennox no va a ser trivial. Pero, ¿quién es Terry Lennox?. Una buena parte de la gracia de esta novela estriba en que nunca se termina de averiguarlo del todo. Al principio no es más que un alcohólico, casado con una casquivana millonaria que lo trata como un pelele y cuya tiranía él acepta mansamente. Pero tiene maneras distinguidas, su trato resulta agradable y establece con Marlowe, que lo recoge del suelo en medio de una de sus formidables melopeas, una sintonía inmediata. Es imposible no simpatizar con Lennox, porque hay en él algo que inspira ternura, porque parece indefenso y a la vez fuera del alcance de todos. A fuerza de ir juntos al Victor’s, un bar semivacío donde siempre beben lo mismo, gimlet, Marlowe y el borracho acaban por tomarse afecto. Entonces, Terry Lennox aterriza en el ático de Philip Marlowe una buena noche de verano, y le pide a su amigo que le acompañe hasta la frontera con México para cambiar de aires. Su mujer habia aparecido muerta en la casa donde solía encontrarse con sus amantes, con el rostro reducido a una pulpa sanguinolenta. Terry le pide a Marlowe ayuda para huir a México. Marlowe, sin hacer preguntas, le lleva en su coche al otro lado de la frontera. Poco después, se entera de que Lennox se ha suicidado. Pero antes de matarse, su amigo tuvo tiempo de enviarle una carta, y con ella un ejemplar de un raro billete: uno que lleva un retrato de Madison y vale 5.000 dólares. En la carta, Terry le dice adiós y le pide que vaya al Victor‘s a tomarse un gimlet en su memoria. Y Marlow cumple el encargo. Al regresar a casa se encuentra con que la policía le pide explicaciones de mala manera. Termina entre rejas acusado de complicidad en un asesinato, y le sueltan cuando las autoridades del pueblecito de Otatoclan informan del suicidio de Lennox. De manera que Marlowe ayuda a escapar a México a un amigo rico, al que cree inocente del crimen del que es acusado, y eso primero le cuesta la cárcel y luego le abre las puertas de la alta sociedad californiana, saliendo de todo el asunto más escéptico que nunca. A partir de aquí, y esto sucede antes de completar el primer tercio del libro, Terry Lennox está ausente, y sin embargo sigue teniendo un protagonismo intenso en la historia. Por creer en su inocencia, Marlowe inicia una tortuosa investigación que le depara mil sinsabores: la policía le detiene y le golpea, un mafioso local le amenaza y el opulento padre de la difunta, que no quiere escándalos, le sugiere que más le vale abandonar sus indagaciones. Pero también conoce a una criatura de ensueño, la ausente rubia de ojos violetas Eileen Wade, ante cuya apabullante aparición el detective improvisa una teoría sobre las rubias sencillamente antológica. A lo largo de su investigación, Marlowe conocerá a otro Terry Lennox: su pasado oscuro y trágico, la verdadera índole de sus sentimientos y de su carácter. La mayoría de los casos de Philip Marlowe, el emblemático personaje de Chandler, se inician con la visita de algún cliente que generalmente le inspira poca confianza y que lo involucra en una espiral de relaciones conflictivas e inconvenientes intrigas. En esta novela, sin embargo, la trama da comienzo con un episodio fortuito donde un hombre completamente ebrio, Terry Lennox, está tratando de acomodarse detrás del volante de su lujoso automóvil, pero "su pie izquierdo seguía balanceándose fuera, como si su propietario hubiera olvidado que le pertenecía". Su atractiva acompañante no hace ningún esfuerzo por ocultar su fastidio e intolerancia y termina por abandonarlo en plena calle. Este episodio, que podría inspirar repudio o benevolencia por la grotesca pero también inerme condición de Lennox, genera una reacción fraternal por Marlowe, quien decide ayudarle incondicionalmente. Con esta acción inopinada comienza una amistosa relación de intensos claroscuros y funestas consecuencias. Tanto Lennox como Marlowe son personas solitarias, desencantadas y destilan cinismo. Estas características los acercan y les permite compartir gimlets en un par de bares que comienzan a frecuentar. El tratamiento del tema de la amistad nunca había recibido tanta dedicación por Chandler y su exploración le permitió realizar su novela más ambiciosa y mejor lograda por la elaboración psicológica de sus personajes. La amistad entre Lennox y Marlowe se desenvuelve con aparente naturalidad, aunque el primero mantiene un incómodo secreto y el segundo se aferra a una lealtad que incluso lo enfrenta con la policía. A la postre se descubrirá la asimetría de su relación y la flaqueza de los andamios que la sostenían. A lo largo de la trama, Marlowe va recolectando desengaño tras desengaño y, por ello, vemos que el personaje se va suavizando y manifiesta menos cinismo que en los otros libros. Incluso los editores de Chandler le enviaron una carta muy cortés, pero que manifestaba su discordancia por el nuevo sentimentalismo del personaje. En un principio, Chandler realizó algunas correcciones para endurecer a Marlowe, pero, después de un viaje a Inglaterra, prefirió romper con la editorial y mantener el giro romántico de Marlowe. Él mismo se reconocía, en esos momentos, como un sentimental y dijo "Soy lo bastante anticuado para estar profundamente enamorado de mi esposa después de veintiocho años de matrimonio." Marlowe que se niega a dejarse ganar por la realidad y donde, para no renunciar a la amistad, cierra consciente y deliberadamente los ojos ante el hecho de que su amigo, el hombre por el que él ha mentido, ha sido vapuleado y ha mantenido la boca cerrada, le ha traicionado desde el principio. Como se ve, la obra de madurez de Raymond Chandler, El largo adiós, discurre a través de una compleja trama. El detective no sólo encarna aquí, una vez más, una honradez y rectitud que, por raras, lindan con la extravagancia, sino que a lo largo del libro, tanto él como el resto de personajes que se imbrican en la acción, son matizados con una sensibilidad que hace que la novela trascienda de forma indudable de las convenciones del género. Al paso, Chandler va trazando un vivo retrato de la sociedad californiana de su tiempo y una demoledora descalificación del american way of life: una civilización de brillantes envoltorios que principalmente contienen basura, en las palabras del magnate Harlan Potter, tan vigentes ahora como en 1953 (si no más). Como nunca antes, la propia ciudad de Los Ángeles se manifiesta contundentemente como si fuera otro complejo y desilusionado personaje. En suma, El largo adiós es una lección sobre cómo contar una historia, una galería de personajes plenos y seductores, instantes para la risa y para la emoción y, sobre todo, una mirada moral sobre el mundo. No se puede pedir más. Raymond Chandler nació en Chicago en 1888. Se educó en Inglaterra, publicó ensayos y poesías en algunas revistas, fue funcionario público, comandó un batallón canadiense en la Primera Guerra Mundial y a los 30 años se convirtió en ejecutivo de una compañía petrolera. Se enamoró de una mujer casada 17 años mayor que él, con la que se casó después de que ella se divorció. En 1932, en plena Depresión, fue echado del trabajo por ausentismo, originado en su agudo alcoholismo. Entonces trabajó de empleado bancario, de vendedor de raquetas de tenis y de recolector de duraznos. A los 45 años se decidió definitivamente a escribir (su vocación postergada largamente). La revista "Black Mask" le publicó en 1933 su primer cuento, "Los chantajistas no disparan". Recién cuando Chandler tenía 51 años, en 1939, apareció "El sueño eterno", la primera novela de su cínico, solitario y alcohólico alter ego, Philip Marlowe. Después vinieron "Adiós muñeca" (1940), "La ventana siniestra" (1942), "La dama en el lago" (1943), "La hermana menor" (1949), "El largo adiós" (1953) y "Playback" (1958). Chandler se desbarrancó la tras muerte de su esposa en 1954, luego de una larga y penosa enfermedad. Recrudeció su alcoholismo, e intentó suicidarse. El 26 de marzo de 1959 falleció de una neumonía, a los 70 años, en La Jolla

Resumen del El sueño eterno


El general Sternwood, un hombre muy rico pero acabado, no tanto por su avanzada edad, sino mas bien por las travesuras de Carmen y Vivian, sus jóvenes y hermosas hijas, una psicológicamente inestable y la otra con serios problemas conyugales, en suma dos joyitas que le “alegran” la vida al general. Sternwood contrata los servicios de Marlowe, para librarlo de una persona que desea hacerse rico a sus expensas, en una asunto relacionado con Carmen. Marlowe debe tratar de descubrir quién es el chantajista y qué intenciones tiene. Aunque todo parece muy fácil, se irá complicando cada vez más con una serie de asesinatos, el descubrimiento de un negocio de libros pornográficos frente a la misma policia y la muerte pisándole los talones a nuestro protagonista.

Sternwood le encarga a Marlowe el cuidado de Carmen que ha contraido unas deudas de juego con el dueño de una librería, Geiger. Sternwood tambien la encarga la búsqueda de su yerno, esposo de Vivian, de la que Marlow terminará enamorándose. Por su parte, Vivian sospecha que su padre está más interesado en saber qué le ocurrió a su empleado, Sean Regan, que desapareció misteriosamente hace aproximadamente un mes.

Luego de que Geiger muere de un disparo en su casa un hombre no identificado abandona la escena, dejando en su interior a Carmen, bajo los efectos de las drogas. Marlowe encuentra una cámara fotográfica escondida en la casa con el carrete desaparecido. Joe Brody tiene el carrete y está intentando chantajear a Sternwood con implicar a Carmen en el asesinato.

Más adelante se descubre que el chofer de Sternwood, Owen Taylor, disparó a Geiger. Brody simplemente aporreó a Taylor para dejarlo inconsciente y robarle el carrete. Él lo dejó en el coche, el cual fue más adelante lanzado al embarcadero conduciendo a Taylor a una muerte acuática. Tanto el director como los guionistas, e incluso el propio Raymond Chandler quedaron desconcertados al darse cuenta de que ninguno de ellos sabía quién había matado al chofer. Tampoco se desarrolla el asesinato de Geiger ni el posterior asesinato de Brody por el subalterno de Geiger, Carol Lundgren (probablemente entre otras razones porque Lundgren es un hombre y la pareja homosexual de Geiger, algo que la censura no habría permitido en esa época). La historia pronto se centra en el corazón del misterio de la película: la búsqueda de Sean Regan.

Eddie Mars es el propietario de la casa donde vivía Geiger, así como de una casa de juego frecuentada por Vivian. Marlowe conoce por primera vez a Mars mientras está investigando el asesinato de Geiger, que también había pillado a Mars por sorpresa. Los dos se ofrecen su ayuda si la necesitan. Sin embargo, Mars se vuelve mucho menos amable cuando le preguntan por Sean Regan, el cual aparentemente se ha fugado con la mujer de Mars. Vivian está demasiado ansiosa porque Marlowe termine con la investigación una vez resuelto el asunto de Geiger y deje de investigar la desaparición de Regan. Marlowe se pregunta porque Mars no está más interesado en encontrar a su esposa y porqué hay tanta gente que no quiere que localice a Regan.

Más adelante se revela, al menos de forma implícita, que Mars había convencido a Vivian de que tenía pruebas de que Carmen había asesinado a Regan y había estado usándolas para lograr la cooperación de Vivian. Mientras tanto, la esposa de Mars no se había fugado con Regan en absoluto, sino que estaba escondida para que pareciera que lo había hecho. Mars esperaba que esto alejara las sospechas de que fuera él el asesino. Tras ser capturado y llevado a la casa de Geiger, donde está escondida la mujer, Marlowe convence a Vivian para que le ayude a él en vez de a Mars y los dos deciden que fue Mars quien mató a Regan después de todo. Mars recibe un disparo por error de uno de sus propios hombres durante un tiroteo en la casa.

Esta novela de Raymond Chandler fue llevada al cine en 1946, dirigida por Howard Hawks, con un guión de William Faulkner, Leigh Brackett y Jules Furthman.