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domingo, 23 de mayo de 2010
La ventana alta
En un principio el título de esta obra era The Brasher Doubloon, que Chandler termina en septiembre de 1941. Envía el manuscrito a Sanders, uno de sus editores, que lo rechaza de plano y ni siquiera se lo manda a Knopf, que era quien decidía finalmente si se editaban los libros o no. Chandler lo revisa y reescribe y lo termina en 6 meses. The High Window es una novela transitoria. Sus frecuentes intrusiones como autor y la parodia indican su ansiedad por llevar el género más allá, por hablar de forma demasiado directa. Hay atisbos de lo que luego serán sus obras posteriores. Esta novela muestra un mayor interés por el argumento. El argumento de The High Window es original. Hay algunas características de The Big Sleep pero mejor integradas. Mrs. Murdock contrata a Marlowe para que encuentre el Brasher Doubloon (moneda antigua de gran valor). La nuera de Mrs Murdock, Linda Conquest, se lo ha llevado y quiere que lo encuentre. También quiere el divorcio de su hijo, Leslie Murdock, pero sin negociación. Y a partir de aquí se desarrolla toda la trama. Merle Davis, la secretaria personal de Mrs. Murdock, tímida y con cierta neurosis sexual, hasta el punto de odiar a los hombres, ayuda a Marlowe con ciertas pistas como los nombres de los amigos de Linda Conquest: Lois Magic y Loius Vannier. Leslie Murdock va a ver a Marlowe y le dice que debe $12.000 al chantajista Alex Morny. Marlowe descubre que Morny está casado con Lois Magic y viven en Bel Air. Marlowe va allí pero no descubre nada. Marlowe visita a Elisha Morningstar, una coleccionista de monedas, que había llamado a Mrs. Murdock para hablarle de la moneda antigua que estaba buscando. Después de varios asesinatos y de que la policía apremiara a Marlowe, la verdad sale a la luz cuando Marlowe se enfrenta a Leslie, que confiesa haber robado la moneda para hacer una réplica. Pretendía que Phillips, su cómplice, se la vendiera a Morningstar para que ésta llamara a Mrs. Muerdock para comprobar su autenticidad. Pero Vannier, uno de los amigos de Conquest, mata a Phillips y a Morningstar cuando ve que no le dan la moneda original. Leslie mata a Vannier. Al final Mrs. Murdock recupera la moneda. La estructura y el significado de los diálogos quedan bien sentados en The High Window. Sus valores más relevantes son su rapidez y su originalidad, un poco de virilidad y suavidad en forma y tono.
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sábado, 22 de mayo de 2010
La ventana alta

Escrita entre "Adiós, muñeca" y "La dama del lago" , "La ventana alta", publicada por Raymond Chandler en 1942, gira en torno a la desaparición de una moneda valorada en una pequeña fortuna. Sin embargo, como suele ocurrir en los casos encomendados a Philip Marlowe, lo más trivial no tarda en empezar a complicarse, descubriendo un mundo en que el disimulo y el engaño, la violencia y el delito, parecen no ser más que las manifestaciones más naturales de una sociedad regida en último término por pasiones inconfesables y el amor al dinero. En esta novela, el protagonista, un Marlowe menos cínico que en otras ocasiones, y la casi omnipresente contraparte femenina se mantienen como siempre. En cambio, la galería de personajes canallescos es más amplia y la de personajes decadentes se duplica. Chandler tiene debilidad por las mosquitas muertas, por las mujeres apocadas y atrincheradas tras un discreto vestuario y una aparente sumisión de la que acabarán despertando ya sea porque el disfraz ya no les hace falta, ya sea porque la dura actitud de Marlowe, a mitad de camino entre un padre severo y un amante un tanto indiferente, las hace despertar y plantearse la vida de otra manera. En "La ventana alta", la chica es Merle Davis, secretaria de la señora Murdock, una vieja millonaria, obesa y alcoholica, que mantiene tiranizada a la señorita Davis y poco menos a su pusilánime hijo Leslie. La misión de Marlowe será recuperar un valioso doblón de oro robado, según la señora Murdock, por la última y muy casquivana esposa de su hijo. Por supuesto, Marlowe deduce en pocos minutos de chispeante conversación con la señora Murdock que la verdad es otra, y aunque es obligado por ella a seguir esa línea de investigación, todas sus pesquisas no harán más que confirmar su intuición inicial, lo que además implica que el doblón es lo de menos y que la sucesión de asuntos turbios, verdades a medias, mentiras completas, sobornos, chantajes, asesinatos y todo el muestrario de crímenes posible se sucederá hasta el final de la novela. Por supuesto es Chandler en estado puro. Diálogos rápidos que más que diálogos son auténticos duelos verbales de rufianes, malos absolutos, mujeres despampanantes y un Marlowe que sale de todos los líos con una sabia combinación de astucia, habilidad y buena suerte. La prosa magnífica de Chandler envuelve, en lenguaje de seda, una historia de suciedad moral sin ningún mañana en la que Philip Marlowe descubre, entre otras cosas, que la honradez es un asunto anterior a la invención del dinero.
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